
El entrenador de México, el sueco Sven Goran Eriksson, manifestó en conferencia de prensa que a pesar de haber caído 1-0 contra Honduras no piensa dimitir del cargo.
El estratega fue duramente criticado principalmente por periodistas mexicanos, quienes hasta le dijeron que renunciara; pero con el semblante que lo caracteriza dijo que no piensa dejar el barco.
"Si me preguntan que si sigo, yo creo que sí continúo al frente de la Selección porque en ningún momento he pensado en renunciar porque me veo en el banco dirigiendo a México en Sudáfrica 2010". Eriksson admitió que su equipo fue inferior a la Bicolor y que la cancha fue un factor determinante por la derrota.
"Primero quiero felicitar a Honduras porque fue superior, no mostramos una actitud buena. Lo negativo es que los últimos minutos jugamos mal en la defensa y lo positivo es que llegamos al arco. Tenemos que trabajar para sacar otros resultados. La cancha estaba muy mala por la lluvia".
Uno de los factores que afectó a su equipo fue la desesperación con la que actuaron al final del partido y que la defensa no actuó como el quería ya que dejaron muchos espacios.
"Tácticamente todo fue bien hasta el 1-0. Los últimos minutos fueron duros porque nos faltó gente atrás, nos vimos mal y ellos jugaron muy bien en el contraataque, especialmente cuando uno de sus jugadores nos agarró solos. Tenemos que seguir trabajando sin duda".
A pesar de todas las criticas que recibió por haber caído contra la escuadra catracha el sueco declaró al final que lo más importate fue haber clasificado. "No sé porqué hablan tanto, lo importente es que estamos en la hexagonal", finalizó.
12:00am