Un nicaragüense residente en este municipio será acusado por hurto con abuso de confianza, hecho que no cometió en este lugar, sino en Tegucigalpa, Honduras. Su víctima fue nada menos que el vicepresidente de la república, Elvis Ernesto Hernández Ordóñez.
Una fuente policial confió la información a El Nuevo Diario, que amplió algunos detalles de un sigiloso operativo de la Policía en esta ciudad, acompañada de agentes de la vecina nación, que acudieron para coordinar la recuperación de mil 580 dólares y 70 mil córdobas -todo en efectivo- sustraídos de la residencia del alto funcionario hondureño.
El nicaragüense es William Antonio Botel, que realizaba labores domésticas en la residencia del vicepresidente Hernández.
El vicemandatario depositaba su confianza que dejaba las llaves a sus empleados.