
La violencia en Bolivia se trasladó ayer a Tarija, donde una turba ocupó su único aeropuerto, luego de los graves disturbios y saqueos de oficinas públicas del martes en Santa Cruz, donde pasó a prevalecer una precaria calma y los grupos radicales siguen en sus posiciones.
Grupos radicales de organizaciones civiles de derecha, opuestos al presidente Evo Morales, lograron capturar en Tarija las instalaciones del aeropuerto Oriel Lea Plaza. Previamente habían ocurrido forcejeos con la Policía, que optó por replegarse ante la arremetida de la turba, compuesta mayoritariamente por jóvenes.
Otros grupos intentaban tomar las instalaciones gubernamentales de Impuestos y de Reforma Agraria, en una acción parecida a la del martes en la ciudad de Santa Cruz.
Vándalos vinculados a la Unión Juvenil Cruceñista, UJC, grupo de choque del comité cívico-empresarial de Santa Cruz, saquearon el martes las oficinas de Impuestos, de Reforma Agraria y de Telecomunicaciones, que mantenían ayer bajo su control.
Los grupos de choque continuaban controlando además el acceso al aeropuerto internacional de Viru Viru, el principal del país, aunque no lograron suspender sus operaciones. En una acción concertada por las prefecturas y organizaciones civiles de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, a la que se sumó luego Chuquisaca, los grupos civiles tomaron al menos una docena de oficinas públicas en esas regiones y tres aeropuertos de Beni en los poblados de Trinidad, Riberalta y Guayaramerín.
El aeropuerto de Cobija, en Pando, permanece también inoperable desde el fin de semana en manos de los rebeldes.
Diplomático
El presidente Evo Morales pidió ayer la expulsión del embajador de EUA, Philip Goldberg, tras declararlo "persona no grata", bajo la acusación de alentar el separatismo y la división en Bolivia.
"Sin miedo al imperio, hoy declaro al señor Goldberg persona no grata; pido a nuestro canciller enviar hoy -ayer- al embajador un mensaje haciendo conocer la decisión del gobierno, de su presidente para que urgentemente retorne a su país", dijo. "El que busca la división de Bolivia es el embajador de Estados Unidos", agregó el gobernante, acusando al diplomático de promover los disturbios en cinco de los nueve departamentos del país.
Estados Unidos calificó de "infundadas" las acusaciones de Morales contra el embajador Goldberg. El portavoz del departamento de Estado, Gordon Duguid, afirmó que EUA no fue informado de la decisión de Morales por los canales diplomáticos habituales. "En cuanto a las acusaciones contra Goldberg, son infundadas", agregó. AFP
12:00am