
El presidente la a Asociación Hondureña en Houston, Marvin Lazo, hizo un llamado de emergencia a los compatriotas que viven en el estado de Texas que evacuen y busquen refugio en las próximas horas por la eminente llegada del huracán Ike que causó destrozos en El Caribe.
Lazo afirmó que las autoridades de Migración no están realizando las redadas acostumbradas por la emergencia ocasionada por el huracán de categoría 2, en la escala Saffir-Simpson con máximo en 5, con vientos de 160km/h. Se espera que se intensifique en las próximas horas y podría alcanzar fuerza de categoría 3, vientos por encima de los 178 km/h, lo que lo convertiría en un fenómeno potente altamente destructivo.
Varias organizaciones denunciaron que cientos de trabajadores inmigrantes, incluyendo hondureños no abandonaron Nueva Orleans, Lousiana, por miedo a que las autoridades estadounidenses los deportaran la semana pasada en plena emergencia del huracán Gustav que entró como categoría tres y luego de disminuyó a una tormenta tropical.
El presidente de la asociación de catrachos afirmó que las personas se sienten afectadas por las autoridades, y pueden pedir refugio en las iglesias católicas, bautistas o adventistas. Si desean más información de cómo llegar a ellas pueden llamar al teléfono (713) 779-9908.
Los habitantes de Houston, cuarta ciudad de Estados Unidos, iniciaron una evacuación en masa ante la llegada mañana a las costas de Texas, sur, del huracán Ike, que ya golpeó duramente el Caribe, donde dejó una estela de destrucción y muerte.
Las carreteras y puentes estaban congestionados por decenas de miles de vehículos y las autoridades del condado de Harris, donde se encuentra parte de la urbe texana, anunciaron haber iniciado a las 17H00 GMT las evacuaciones, comenzando por las personas más vulnerables, mayores, enfermas o discapacitadas.
Las autoridades, que preveían cientos de miles de vehículos en las rutas, también previeron la regulación del tránsito con desviaciones y estaciones de servicio temporales en las principales vías. Tras haber dejado más de un centenar de muertos en el Caribe, Ike se encuentra este jueves en el Golfo de México a cerca de 760 km de Galveston, la ciudad costera más cercana a Houston, indicó el Centro Nacional de Huracanes (NHC) con sede en Miami. Ike debería tocar la costa un poco al sur de Galveston la noche del viernes, según el NHC.
Houston es una ciudad de 2,2 millones de habitantes y su área metropolitana es de 5,6 millones. En la ciudad se encuentra el centro de control de la Nasa, que cerró el jueves y no retomará sus actividades hasta que pase el huracán. Las actividades de control de vuelos estaban aseguradas por equipos en Austin (Texas) y Huntsville (Alabama, sur), precisó la Nasa en un comunicado.
"No esperamos que llegue muy cerca de nosotros", dijo Joe Steinebaker, responsable de comunicación del condado de Harris, quien advirtió que el huracán podría crear una ola de cinco metros de alto en Galveston. Algunas personas sin embargo se opusieron a la orden de evacuación, como Leslie LeGrande, habitante de Galveston, que explica que "salvo que se ponga realmente mal, no vamos a ninguna parte".
La producción de petróleo y gas en el Golfo de México fue ampliamente interrumpida por el acercamiento del huracán, aunque si "las proyecciones actuales muestran que (Ike) evitará la mayor parte de las instalaciones petroleras y gasíferas del Golfo de México", anunció el departamento de Energía en un comunicado.
"Tenemos una enorme presencia industrial petrolera y gasífera con refinerías e instalaciones de procesamiento de petróleo y de gas", dijo la portavoz de la alcaldía Kim Womack. El presidente George W. Bush decretó el estado de emergencia en Texas, para permitir la entrega de ayuda federal a la región.
Los residentes de Texas tienen frescos los recuerdos del huracán Rita, que con categoría 5 se dirigió hacia esa zona semanas después de que Katrina devastara a Nueva Orleans tres años atrás. Dos millones de personas intentaron salir de la zona de Galveston y Houston antes de que fuera alcanzada por Rita, lo que creó enormes embotellamientos. No obstante, el huracán cambió de rumbo a último minuto y el daño fue mínimo. Ike avanza hacia la costa estadounidense luego de dejar un centenar de muertos en Haití y gran destrucción en áreas rurales, y otros cinco muertos en Cuba, donde más de 200.000 viviendas fueron destruidas.