Honduras
, 29.08.08 - Actualizado: 29.08.08 11:07pm - Marcos García S. Redacción La Prensa: marcos.garcia@laprensa.hn
El caso de la nicaragüense Zoilamérica Narváez sigue abierto, según aclara ella en una carta enviada recientemente a un medio de comunicación.
En esa misiva, Narváez confirma que no ha recibido ninguna compensación económica ni tiene ningún arreglo con su padrastro y presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, a quien acusó de abusos y violación.
En la carta, Narváez dice: "que mi denuncia reaparezca en la opinión pública, si bien contribuye a que el olvido no obstaculice mi búsqueda de justicia, también implica volver a exponerme emocionalmente a los difíciles episodios del pasado".
En la edición del sábado 23 de agosto, LA PRENSA publicó una extensa nota donde se revelaba con lujo de detalles los abusos a los que fue sometida por su padrastro Daniel Ortega, aún cuando era una niña de 11 años, la señora Narváez.
Sobreviviente de abuso
Narváez expresa que se tomó un tiempo para meditar y reflexionar antes de decidir enviar la carta y afirma en sus declaraciones que "no existe arreglo económico, político, ni de ningún tipo, con mi madre, ni con Daniel Ortega. Mi actuación personal y política nunca ha estado sujeta a ninguna negociación. Soy sobreviviente de abuso sexual y siempre estaré comprometida con esta causa".
"Tampoco ha existido jamás arreglo financiero ni jurídico con ninguno de los Gobiernos anteriores.
Los gobernantes y el Estado de Nicaragua desde 1998 han permanecido en absoluta complicidad para favorecer la impunidad respecto a mi caso. Esto ha sembrado un grave precedente en el abordaje que tiene el abuso sexual en la sociedad nicaragüense", escribe Narváez.
Las asociaciones feministas latinoamericanas corrieron la voz luego de la exitosa campaña contra Daniel Ortega en Paraguay, donde fue repudiado en su intento de arribar al país a la toma presidencial del nuevo mandatario Fernando Lugo.
En Honduras, las mujeres del movimiento Visitación Padilla hicieron lo propio, aunque esta vez Ortega no suspendió su viaje para la firma del Alba y fue recibido con beneplácito por el presidente Mel Zelaya, haciendo caso omiso a las protestas.
Zoilamérica continúa exponiendo en su misiva que "tal y como consta en el expediente 12,230 de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, mi caso continúa abierto. En ese expediente pueden encontrar mis cartas de actualización del caso y también las tres últimas solicitudes de audiencia que me han denegado.
Lamento mencionar que ha sido la falta de trámite de la Cidh lo que ha estancado mi caso en las instancias internacionales. Como sobreviviente, y de acuerdo con mis modestos recursos y posibilidades, sin apoyo institucional de nadie, he mantenido la tramitación de mi caso.
Aprovecho el espacio para solicitar a la Cidhque que emita el informe final de mi caso para que mis derechos sean restituidos. Desde enero de 2006 he mencionado a la Cidh que la ausencia de pronunciamiento de su parte me expone a la total indefensión en el difícil momento que vive actualmente Nicaragua".
"Como sobreviviente de abuso sexual y a pesar de todo lo que ha significado mi denuncia pública, nunca he dejado de residir en mi país durante estos diez largos años de impunidad.
Enfrentar con dignidad el estigma y la incredulidad de la opinión pública, respetar a quienes no consideran que el abuso sexual es una razón moral suficiente para no ejercer liderazgos públicos y recordar que la presencia pública de quien me agredió jamás violentará nuevamente el hermoso presente que he construido con mi familia e hijos han sido quizás las más difíciles pruebas a las que me ha sometido la falta de justicia.
Asimismo, muchas otras niñas, niños, mujeres y sobrevivientes también les ha correspondido transitar por este duro camino".
"Desde la Fundación Sobrevivientes, muchas y muchos estamos construyendo un espacio que si bien escapa a las estrategias publicitarias, no es un trabajo menos importante".
"Es desde este espacio desde donde llevo mi testimonio cristiano de transformación a las personas abusadas, a grupos de diversidad sexual en Nicaragua que tienen derecho a vivir sin violencia, y a todas aquellas personas que quieren compartir la misión de construir una cultura de paz con justicia".
"Agradezco a los medios de comunicación que hayan respetado las diferentes etapas de mi proceso personal y las actividades en las que me involucro", termina escribiendo Zoilamérica.