Muchos analistas y políticos se llenan la boca dando cifras sobre el número de pobres y describiendo las condiciones miserables en que viven millones, pero pocos hablan sobre las verdaderas soluciones para reducir la pobreza y mejorar las condiciones de vida de la mayoría.
En los últimos tres años el número de personas que pasan hambre en el mundo ha pasado de 854 a 1,020 millones, de modo que no sólo no nos acercamos al primer objetivo del milenio, que es reducir a la mitad el número de personas que pasan hambre en el mundo para el 2015, sino que nos alejamos de tan noble objetivo.