El arroz es un cereal de sabor suave y neutro, por lo que compagina muy bien con todo tipo de alimentos.
Se utiliza como plato único, en ensaladas, como guarnición de segundos platos e incluso, en postres como el arroz con leche. Además, debido a su elevado contenido de almidón también se emplea en gran número de recetas como elemento de ligazón.