Los líderes tienen gran impacto en la productividad de la empresa y en la satisfacción de sus profesionales, lo que puede ayudar a retener a los mejores empleados.
Los trabajadores a las órdenes de líderes emocionalmente inteligentes son más efectivos, más productivos y gozan de mejor salud que los que tienen jefes "mediocres".
Además de provocar estrés laboral, éstos pueden aumentar el riesgo de que sus empleados padezcan hipertensión o un ataque al corazón.
Así lo ha puesto de manifiesto el psicólogo y asesor de recursos humanos norteamericano Kenneth Nowack.
Estudios
Este investigador dice que el estrés se debe evaluar individualmente, pues la percepción de las situaciones estresantes es diferente de un individuos a otro.
Lo mismo sucede con la capacidad de liderazgo, impulsada por la genética en un tercio de los factores que la determinan.
Algunos líderes naturales mantienen a sus empleados en una actitud activa y hacen un buen ambiente laboral, pero otros dañan tanto el estado emocional del trabajador que terminan afectando su salud.