Eda Lamothe de Arévalo dejó atrás su carrera como licenciada en enfermería para convertirse en una empresaria de la bisutería y ayudar a otras mujeres a crear micronegocios.
Hace tres años inició su aventura en el mundo de la bisutería, la cual ha tenido mucho auge en el país. Más de mil personas, entre hombres y mujeres, han aprendido de su técnica y ahora ganan ingresos extras con la venta de este producto. Debido a su tenacidad y dedicación, la empresaria es un ejemplo, por lo que el Diario LA PRENSA le brinda los secretos que ella usó para alcanzar el éxito.
¿Cómo surgió la idea de iniciar un negocio de bisutería?
En un viaje a Estados Unidos aprendí junto a mi hermana Hilma, la técnica de diseñar la bisutería y comenzamos a confeccionar accesorios los que vendíamos a las compañeras de la maquila en la que trabajábamos.
¿Ha crecido esta actividad?
Sí, porque es una forma de empleo permanente para algunas personas. Y otras los combinan con sus trabajos y les proporciona más fondos económicos.
¿El negocio es una tienda de proveedores?
No queríamos solamente vender los accesorios, sino que nuestro objetivo era vender los materiales para que otras mujeres se conviertan en microempresarias y brindarles empleo indirectamente.
¿Cómo mantiene un equilibrio entre su hogar y negocio?
Uno de los objetivos de montar la tienda es que tengo más tiempo para pasarlo junto a mi hijo.
¿Cuál es la clave del éxito?
Primero la confianza en Dios, la dedicación y buena atención que se le brinda a los clientes y compartir con ellos el deseo de superación.
¿A qué se debe el éxito?
Es una actividad que no tiene competencia, porque los diseños son originales y diferentes.
Dónde acudir
Se imparten cursos los cuales tienen un valor de 1,200 lempiras por persona. Y en caso de comprar cinco mil lempiras en materiales recibe el curso gratis y descuento en su próxima compra. Se aprende a diseñar accesorios con piedras semipreciosas, perlas naturales y cristales.