La marca japonesa siempre se ha destacado en la fabricación de motocicletas deportivas. Por ello, a partir de este mes inicia la comercialización de las versiones GSX-R con cilindradas de 600 y 750 cc. a nivel mundial.
Ambas motocicletas están fabricadas con materiales de primera calidad. Gracias a ello, tanto la potencia disponible en ambos motores como las prestaciones de los chasis así como la dotación de frenos y suspensiones, les confieren una rapidez y seguridad de marcha realmente elevada.
En blanco y azul
Ambas versiones deportivas son difíciles de identificar. Solamente los diferenciados colores, siempre azul o blanco, en el colín, en los guardabarros delanteros o en el asiento, ya que es la única distinción pictórica de ambas.
Estéticamente destacan por su afilado y aerodinámico frontal, con el triple faro en forma de ala y las elevadas intermitencias tras los espejos retrovisores laterales. Los frenos llevan dos discos con pinzas radiales en la rueda delantera y disco simple en la trasera, confiriendo a esta moto una gran frenada.