Antes de empuñar la manguera para sofocar incendios, Danilo Flores Paz empuñó el fusil siendo todavía un niño.
Años más tarde se le presentó la oportunidad de vestir el uniforme del Marathón, que dejó pasar para ponerse la fatiga kaki que le ha dado tantas satisfacciones y honores, según dijo.
Ahora que es comandante de los bomberos en esta ciudad recuerda el día que fue reclutado por el ejército y luego enviado al frente de guerra, con un rifle casi tan grande como él. Apenas tenía 17 años.
¿Qué recuerda de su época en el ejército?
Temblé y derramé mis lágrimas cuando fuimos sorprendidos por un batallón del ejército salvadoreño. No era para menos, era un niño y había visto caer muertos a muchos de mis compañeros, pero el Señor me dio la oportunidad de seguir con vida.
¿Cómo nace el interés por ser bombero?
El deseo de convertirme en bombero lo había manifestado desde chiquillo, cuando asistí a una exhibición que hicieron los apagafuegos en el cuartel que, por ese entonces, estaba donde hoy se yergue el edificio principal del Banco Atlántida.
El sueño se me cumplió cuando en el norte se registró una de las catástrofes naturales más grandes que han sacudido al país: el huracán Fifí. En ese tiempo era jugador de un equipo de fútbol de la colonia Fesitranh, donde todavía vivo, y tuve que prestar mi concurso para socorrer a las víctimas de la tragedia, como bombero voluntario.
Cuando pasó el Fifí quedó una compañía de bomberos en la Fesitranh, entonces ellos reclutaron a varios muchachos y yo fui uno de los que se incorporaron.
En su casa de la colonia Fesitranh con su esposa Ana Patricia Martínez, quien sostiene en sus piernas al nieto ángel Daniel, y sus hijas Ana Danely, Victoria Patricia y Andrea Carina.
¿Cómo era de niño?
Era un niño muy inquieto, peleaba mucho con los compañeros. Cuando no estaba en la escuela vendía velas y embolsaba bolsas de cal para la venta. Mi madre trabajaba en Estados Unidos y nos apoyaba mucho, pero hacía falta llevar un poco de dinero a la casa para nuestras propias necesidades.
Tenía dos hermanas y un hermano, crecimos pobres pero nos pudimos educar y nos enseñaron buenas costumbres, aunque nos crió sólo mi madre. Al tener yo dos años, mi padre murió; no tuve la dicha de conocerlo. Todavía busco algunas raíces de la descendencia de él en el sector de Danlí, El Paraíso.
¿Ha cambiado su carácter?
En mi juventud fui una persona callada y apartada. Todavía me reclaman algunas personas porque dicen que tengo que hablar más, pero mi modo de ser es así: tranquilo.
No me gustan los problemas. Trato de intervenir en algunos conflictos para ayudar a que la amistad y la hermandad prevalezcan ante todo.
¿Es tímido?
Tengo algunos síntomas de timidez que puedo manifestar en algún momento. Pienso mucho para hablar. Si he tenido algunos problemas ha sido por falta de expresiones, por querer hablar sobre algunas situaciones, pero mi modo de ser también me ha ayudado mucho a salir adelante.
¿Era mujeriego?
Cuando vine del conflicto con El Salvador y salía uniformado de militar en el barrio Medina, las muchachas se me acercaban mucho, pero estaba la barrera de la disciplina.
Además, sólo salía los fines de semana, no me quedaba tiempo para ese tipo de relaciones, pero cuando inicié en los bomberos y me ponía aquel uniforme anaranjado, que no sé por qué se dejó de usar, si había bastante aceptación de las muchachas.
Fue presidente de la Liga Burocrática Emín Abufele. Aquí con las madrinas entrante y saliente de esa institución en 1982.
La vida le da a uno la oportunidad de conocer bastantes muchachas, pero cuando anduve de novio oficial dejé de andar coqueteando, me dediqué a ella, mi actual esposa, y gracias a Dios formamos un bonito hogar.
¿Cómo se desenvuelve ahora que es comandante?
En los bomberos he aprendido a defenderme de forma diferente. Aunque conociera el tema durante una reunión, no me gustaba participar mucho. Hoy, mi responsabilidad me hace buscar otra forma de expresarme, de desarrollarme mejor, de aprender más y estar pendiente de todo lo nuevo para hacer mi trabajo de una forma mejor.
¿Cómo enfrenta la crisis en la institución?
La situación del cuerpo de bomberos es muy difícil.
Debemos ir de a poco porque la institución está desfasada, se quedó estancada desde hace unos veinte años por la forma de administrarla. Eso le causó mucho daño a la institución en su desarrollo, ahora deja mucho que desear.
Afortunadamente nos está apoyando mucho la municipalidad.
¿Qué es lo que más se necesita?
Para darle a cada bombero su equipo completo, hay que invertir alrededor de seis millones de lempiras.
El costo de cada uniforme con toda su indumentaria de protección anda por los cinco mil doscientos dólares; es una cifra muy alta y ahorita la situación económica de la municipalidad no está para eso. Ya hemos dado algunos informes financieros y creo que no van a poder.
Estamos buscando alternativas fuera del país, como las donaciones. El problema es que cuando nos donan artículos personales de segunda, la medida generalmente no corresponde a la de cada bombero. A veces vienen botas que les quedan muy grandes, principalmente las que mandan los norteamericanos.
¿Hubo diferencias por el cargo con Alfonso Medina?
Él defendía su posición, porque todavía no había sido cancelado.
No ha sido cancelado como empleado municipal, simplemente fue separado de su cargo como comandante. Conmigo ha mantenido una buena relación, hasta los momentos nos hemos llevado bien. Considero que es una buena persona. Él está cumpliendo funciones como comandante regional, no interfiere en mi trabajo como comandante municipal.
En su tiempo libre se dedica a la limpieza del jardín y a jugar con su primer nieto.
Él es el representante del comandante general aquí en San Pedro Sula. Por ser el comandante de la región, debo darle informaciones operacionales de lo que hace el cuerpo de bomberos de San Pedro Sula; lo considero una buena persona.
¿Quién está arriba en el orden jerárquico?
Él es un coronel de bomberos, yo soy mayor, por lo tanto es una autoridad arriba de mí, pero en lo que concierne al trabajo, él no interfiere, nada más en cuestión de dirección de algunas instrucciones que puedan girarse de Tegucigalpa, relacionadas con asuntos que deben llevar los cuerpos de bomberos de la región.
¿Qué recuerda del ejército?
Aparte de haberme mandado a la guerra, me pegaban unas troleadas de Padre y Señor mío; le daban a uno con el M1 en el pecho o en los dedos hasta dejarlos morados, no digamos las pechadas.
Mi hermana me metió por una semana porque yo era muy tremendo.
En ese tiempo en el ejército aceptaban castigados. No me preguntaron si era menor de edad y allí mismo me equiparon. Resulta que terminó la semana y no me quisieron dejar salir. Cumplí tres meses y en vez de darme de baja, me dieron de alta. Mi hermana después se arrepintió.
Su perfil
Nombre: René Danilo Flores Paz
Ocupación: Comandante del Cuerpo de Bomberos
Lugar y año de nacimiento: San Pedro Sula, 14 de noviembre de 1952
Estado civil: Casado con Ana Patricia Martínez
Hijos: René Danilo, Ana Danely, Victoria Patricia y Andrea Carina
Al vuelo
Religión: Católico
Personaje: Vicente Valladares
Color: Anaranjado
Equipo: Marathón
Cantante: Leo Dan
Un libro: La Biblia
Diversión: Bailar
Pasatiempo: Compartir con los amigos
Música: Merengue y romántica
Fortaleza: Honestidad
Sus frases
1. "Tuve oportunidad de estar en un colectivo donde reclutaban a jugadores para el Marathón. Pasé la prueba, pero no me contrataron porque costaba 350 lempiras".
2. "Quiero, cuando cumpla mi período, dejar al cuerpo de bomberos en mejores condiciones, con el equipo necesario para poder enfrentar los próximos treinta años".
3. "Necesitamos dotar a la institución de nueva tecnología porque la ciudad ha crecido, más que ahora el canal seco va a traer mucho movimiento de materiales".
4. "Tenemos que estar preparados hasta para el terrorismo, del cual no estamos exentos porque estas personas están en todas partes del mundo".
5. "He tomado las cosas con mucha responsabilidad. Espero desarrollar un buen trabajo con el apoyo de los bomberos, que hacen grande a la institución".
Extractos
Relación
"Mi esposa se acostumbró a esa ausencia de los fines de semana porque me conoció siendo bombero
voluntario".
Deficiencia
"Lo crítico es cuando uno no tiene equipo de protección personal; se siente como bloqueado para realizar algunas acciones, pero allí vamos saliendo".
Riesgo
"Si uno no lleva las botas con protección de acero en la parte de enfrente o en la de abajo, puede pisar un clavo y ésa es una herida grave".
Remembranza
"Todavía disfruto al recordar mi experiencia en la guerra, asistiendo a las sesiones de los veteranos del Tercer Batallón de Infantería en la 105".