Dejó todo, hasta el trabajo. Viajó a Chile tras un sueño y con la Gaviota de Plata en sus manos se alzó al cielo y se situó entre las estrellas, pero de allá bajó a la realidad: ahora está desempleada.
La mejor intérprete en la categoría folclórica del festival de Viña del Mar, Jireh Wilson, con una calidad artística probada, revela por qué en Honduras no era conocida y cómo desde los 15 años trabaja para mantenerse. Ha laborado como impulsadora de cosméticos y asistente en la administración de un colegio, su último empleo antes de partir a Viña.
Haber conquistado magistralmente el Monstruo de la Quinta Vergara es cosa del pasado para Jireh, así como los siete mil lempiras que devengaba por primera vez en un trabajo. Hoy, la estrella de Viña del Mar sólo quiere seguir soñando para producir su propio material.
En la comodidad de su hogar, la "princesa de la canción", como la bautizó LA PRENSA, desnudó su alma y habló de sus anhelos de niña y proyectos de mujer.
Su paso por el modelaje no le dejó rentabilidad, sus escritos aún no ven la luz y sus canciones tampoco han sido grabadas. "Nadie daba un cinco por mí antes de Viña", reconoce Jireh.
"A los 15 años escribí mi primera novela. Tengo más de 12 años trabajando en la música. Nací en el ámbito cristiano, donde el cantante no es tan popular en el país".
¿Cómo incursiona en la música?
Mis padres son artistas. En la familia de mi madre hay guitarristas, pianistas, cantantes de ópera y mi padre toca la concertina.
A los 7 años empecé cantando con él. Cuando no había luz, sacaba la concertina y llenábamos la casa de música.
Jireh hizo gala de su talento. Aspira a ser como Gloria Estefan, ama de casa, cantante, esposa y madre de familia.
Cantaba en reuniones de familia y me sentía bien. Agarraba un cepillo de pelo como micrófono y mis muñecas eran mi público.
¿Cuándo empieza a escribir?
A los 15 años, entré al coro de la iglesia Evangélica Central Cuadrangular y cantaba todos los domingos. Toda mi vida he ido ahí.
¿La iglesia fue su primer escenario?
Sí, frente a unas 300 personas en la iglesia cuadrangular.
¿Su hermano también es artista?
Sí, es guitarrista y pianista. Una vez me encontró en la terraza tarareando canciones y como él era el saxofonista del grupo, se fue con el pianista Carlos Javier y le enseñó mis canciones. Me llamaron y me quedé después de un ensayo y cuando menos acuerdo, estaba hecha mi primera canción. La canté a los 16 años en la iglesia.
¿Siguió componiendo?
A los 17 años tenía tres canciones cristianas. Para un festival me pidieron que enviara dos, pero era introvertida y tenía miedo.
A escondidas la mandaron y a la semana anunciaron que había clasificado, pero no estaba lista. Al pasar a un escenario tan grande como Amor Viviente, no quedé ni en tercer lugar.
Hubo otro concurso. Ya tenía 19 años. Anduve de gira en las iglesias, entré como octava clasificada y me gané el primer lugar; fue mi primer trofeo.
¿Cómo conoce a Oswaldo Espinal, el compositor de la canción triunfadora en Viña del Mar?
En 1999, él modulaba los sonidos y hacía publicidad para radio y televisión.
Jireh Wilson y su esposo Ricardo posaron para el lente de LA PRENSA. Confiesan que son el uno para el otro.
Me gustaría que fueras a Emisoras Unidas, me gusta tu voz, me dijo, pero me costó ir porque pensé que un cantante cristiano no podía salirse. Busqué consejo de pastores y dijeron que si no cantaba promocionando cigarrillos o bebidas, no había problema.
¿Cómo conoce a Cristian Kafie, autor de la canción "¡Ay!... este amor"?
Él tenía dos años intentando regresar a Viña. Gracias a Dios esta vez se pudo. Oswaldo le habló de mí, me enseñaron la canción y me dijeron que era para Viña. A los tres meses nos avisaron que estábamos clasificados; me presentaron a los garífunas y empezó el proceso de ensayo día y noche. Trabajamos dos meses y medio.
No prometimos gaviota, sino representar bien a Honduras. El más grande logro fue vencer el miedo y nuestras propias limitantes porque el primer día no nos fue bien.
¿Por qué no ha grabado sus canciones?
Por un factor importante: el dinero. Es caro. He pasado soñando con una producción y para no quedarme fuera de mis sueños, me enrolé en los sueños de otros que sí tienen la capacidad. Ése es mi reto: grabar una canción mía.
¿De dónde es originaria?
Nací en Tegucigalpa. Mi familia materna es de Jamaica, Gran Caimán, Estados Unidos y de Inglaterra.
¿Cómo llegó su madre a Honduras?
Ella es de Jamaica. Cuando tenía 21 años iba a Inglaterra a seguir la carrera de cantante. Dios la llamó. Estudió teología, conoció a unos misioneros norteamericanos que la trajeron a San Juancito, Francisco Morazán, y conoció a un obrero minero que es mi papá.
¿Dónde estudió?
En el Infop. Llegué por unos cursitos y terminé en el Hotel Escuela Madrid.
¿En qué ha trabajado?
Esta agrupación hondureña le dio fama y gloria al país ganando la Gaviota de Plata y 10 mil dólares que Jireh repartió con todos sus compañeros.
Trabajo desde los 15 años y he sido inestable porque lo que me gusta es cantar. Empecé de impulsadora de cosméticos, luego mesera, vendedora y cocinera.
¿Se iría del país para dedicarse a su carrera?
Sólo si fuera necesario y si mi esposo va conmigo. Jireh sin su esposo no va a ningún lado.
¿Podrá mantenerse en la cima?
Amo la música, pero el precio de la fama es muy alto, en el camino se queda la familia y es lo más valioso, pero quiero a la música y a mi familia.
Su perfil
Nombre: Jireh Yaneth Turcios Wilson
Hijos: Ninguno
Edad: 30 años, nacida en Tegucigalpa
Esposo: Ricardo Javier Betancourth
Hermanos: Johnny, el gemelo Jack y James
Profesión: Alta cocina y chef, una educación suplementaria
En esta foto, Jireh posa junto a su hermano mayor Johnny, su gemelo Jack y el menor James.
Al vuelo
Padres: Cipriano Turcios y Violeta Wilson
Honduras: Tesoro por descubrir
Viña del Mar: La conquista
Esposo: Mi otra mitad
Platillo favorito: Camarones
Color: Azul
Virtud: Inquieta
Defecto: Hablo demasiado
Dios: Lo primero
Celos: Buenos sin exceso
Infidelidad: Lo último
Contraste
"En el país no sólo hay cosas malas. Cuando estaba en Viña, mi esposo me habló por teléfono y le pregunté cómo están las cosas en Honduras y me dijo que mi noticia estaba compitiendo con otra de ocho muertos".
Alegría
"La fortuna fue llenar al país de noticias buenas. La gente me dice que lloraron cuando escucharon que Honduras ganó". En la foto aparece con la Gaviota y con su primer trofeo.
Extractos
Alma
"Si llegamos a Viña con un buen trabajo, hay que mantener el estándar de calidad. La idea no es llenar salones ni auditorios cantando en bodas nada más para que me conozcan; la idea es ser original, mi meta es sacar algo donde plasme el alma y el corazón".
Franca
"Quiero que la gente me conozca de verdad, no a la artista ni la estrella, sino a la persona".
Espectáculo
"No pretendo cantar mentiras para entretener o amenizar el espectáculo; quiero dejar algo en el corazón y que entre con la música. Eso me motiva, me mueve".
¡Ay!, este amor
"Fue la canción de Viña y la letra describe las cosas buenas que tiene el país y que ni nosotros conocemos".
Ajena
En compañía de sus compañeros de la escuela Penzotti. Luego pasó a una escuela pública de su colonia.
"La canción de Viña no la compuse, pero exalta las bellezas del país que fuera no las conocen, por eso el logro más grande, más que ganar la Gaviota, es dar a conocer cómo es el país a través de la música. Eso es lo rico".
Menosprecio
"El problema en el país es que no creemos en lo nuestro y pasó en la Teletón pasada: presentaron a Myrian Hernández y a tantas estrellas. A mí me anuncian como la representante de Viña y medio aplaudieron, como si se preguntaran: Y ésta quién es. Duele cuando uno tiene años trabajando en esto; es un menosprecio".
Sus frases
1. "A mi esposo lo conocí mientras trabajaba en Santa Lucía en una empresa de ventas; yo era asistente de gerencia y él era proveedor".
2. "Crecimos con mi madre. Mi padre se fue cuando éramos pequeños y las cosas no fueron igual". En la foto, con su uniforme de chef posa con su madre.
3. "Hace casi un año me casé. No tenemos casa propia y andamos en motocicleta. Queremos más estabilidad antes de tener un hijo, aunque yo lo quiero ya".
4. "En Chile no busqué conocer a nadie. Me esperaban después de los ensayos y se me presentaban, pero mientras no haya nada concreto, no puedo ventilar nada".
5. "Fue triste cuando en Chile todos los artistas andaban sus discos y yo no andaba nada y me preguntaban asombrados por qué no llevé mis cd".
6. "Trabajé promocionando radio y publicidad de televisión, así estuve ocho años. Aunque dejé de laborar en la iglesia afuera crecí profesionalmente".
Jireh se casó el 2007 con Ricardo Betancourth. La foto está en la sala, junto a la Gaviota de Plata.