El músico sampedrano Alfonso “Fonchín” Flores cargó en su niñez una marimba para que le enseñaran a tocar
“Mi esposa era la mitad del conjunto”
Renán Martínez• tulio.martinez@laprensa.hn


Alfonso Flores, más conocido como Fonchín, recordó anécdotas de su vida personal y familiar.
Alfonso Flores, más conocido como Fonchín, recordó anécdotas de su vida personal y familiar.
San Pedro Sula.

Solo, sin el melódico maullido de sus gatos bravos, se encuentra ahora Fonchín, pero feliz de permanecer en el recuerdo de los hondureños como el director de uno de los conjuntos más queridos que ha tenido el país.

Cada vez que los viejos amigos y conocidos ven a Alfonso Flores caminando por las calles, le preguntan qué fue de aquellos músicos que durante tres décadas hicieron bailar a hondureños y extranjeros. él vacila antes de contestar, como si no quisiera recordar el final de una época de triunfos frente al último de sus conjuntos musicales: Los Gatos Bravos.

Al final dice que muchos factores incidieron en la disolución del grupo, pero que ninguno tuvo que ver con problemas entre los integrantes. "Realmente no fue una desintegración, sino una decisión tomada de común acuerdo", contesta el músico, quien ahora vive retirado de toda actividad musical en su casa del barrio Los Andes.

Su esposa, Alba Luz de Flores, quien fuera como su mánager en su época de gloria, está siempre a su lado para refrescarle la memoria cuando llegan los periodistas a conocer sobre su larga trayectoria musical.

Fonchín recordó los años de su niñez en La Ceiba, cuando su madre lo mandaba a vender pan para ayudar al sostén de los hermanos menores, ya que su padre murió cuando él tenía solamente nueve años. A ella le agradece el apoyo que le brindó cuando descubrió que su vida sería la música.

¿A qué edad descubrió su talento?

Tenía doce años. Siempre pasaba por un lugar donde había una marimbita que se llamaba La Muchachita. Mi papá había sido músico, y al parecer me había legado ese arte, pues me entusiasmaba aquella marimbita y me acercaba a oírla.

Los músicos, al verme llegar muy seguido a escucharlos, me propusieron enseñarme a tocar con la condición de que les ayudara a cargar la marimba. Trato hecho. Empecé a halarles la marimba y a dar mis primeros pininos en la música. Aprendí rápido y me convertí en integrante de La Muchachita.

Un dibujante que lo abordó en una de sus giras le hizo esta caricatura que conserva en la sala de su casa.

Un dibujante que lo abordó en una de sus giras le hizo esta caricatura que conserva en la sala de su casa.

Luego mi mamá me mandó a aprender un oficio, viendo que ya tenía 12 años, así fue que también fui sastre, pero me atrajo más la música.

Puedo decir que con esa marimbita crecí y ya una vez que tenía experiencia, salté a la marimba internacional de mucha fama. Por cierto que esa marimba era del papá de Rodolfo Irías Navas, que ha sido diputado y presidente del Congreso Nacional. Se llamaba Gregorio Irías, era el presidente del casino de La Ceiba.

¿Qué pasó en su juventud?

Aparte de tocar en la marimba, jugué fútbol con el recordado equipo Atlántida, que ahora está fuera de la liga mayor.

A los veinte años vine a San Pedro Sula contratado por la marimba Usula de Filiberto Díaz Zelaya que tocaba en los estudios de la emisora Hrp1.

Cuando se organizó la orquesta de Rodin Medina Castillo, allá por los años 40, me invitaron a formar parte de ella.

¿Cómo conoció a su esposa?

Fue en la década de los 50, aquí en San Pedro Sula. El asunto es que esa orquesta de Rodin Medina Castillo tocaba en el radio teatro de la Hrp1, adonde ella llegaba, y allí nos conocimos.

En ciertas ocasiones, cuando no estaba trabajando en la orquesta, nos íbamos a bailar a otro lado.

Después de andar como cinco años de novios, nos casamos en el 61. Tocaron como seis orquestas en nuestra casa. De allí nacieron nuestros hijos: Alfonso, Norman y Suyapa. De un primer matrimonio tengo a Óscar Armando y Alina que viven en La Ceiba.

¿Antes de Los Gatos Bravos tuvo otra orquesta?

En ese tiempo trabajaba con la orquesta Regis y luego con la Nacional. Sin embargo, quería tener una que fuera sólo mía; así organicé la orquesta Tropicana allá por el 62. Tenía siete músicos hondureños y siete salvadoreños.

El matrimonio Flores rodeado de sus hijos y sus nietos en su casa del barrio Los Andes.

El matrimonio Flores rodeado de sus hijos y sus nietos en su casa del barrio Los Andes.

Estaba en su apogeo cuando vino la guerra con El Salvador; entonces los músicos salvadoreños tuvieron que irse. Me quedé sólo con los músicos hondureños y entonces pensé: mientras se resuelve todo este problema, voy a organizar el grupo Fonchín y su Combo, con el que se inauguró el Hotel Sula.

Fue un grupo pequeño. Como llegaban muchos turistas extranjeros al hotel, tenía que tocar toda clase de música, especialmente norteamericana. Fue uno de los momentos mejores de mi vida, en cuanto a música se refiere. Me relacioné con grandes músicos.

¿Hay más músicos en su familia?

Me conocen en San Pedro Sula como un buen músico, pero tal vez desconocen que también la mayoría de mi familia es amante de este arte, empezando por mi papá. Aunque yo era un músico empírico, recibí clases con un maestro en La Ceiba.

Cuando me casé y miré lo que me había costado ser músico sin escuela y viendo que a mis hijos también les gustaba, pensé mandarlos a estudiar para que se convirtieran en músicos profesionales. Estudiaron primero en la Escuela Victoriano López. Alfonso, el mayor, siguió estudiando la maestría en Los Ángeles. Ahora tiene una escuela de música y un estudio de grabación excelente adonde llegan hasta artistas de otros países a grabar.

¿Qué papel jugó su esposa?

Cuando nos casamos, ella miró la línea de nosotros. Empezó a trabajar con el conjunto, a tal grado que era el cincuenta por ciento de Los Gatos Bravos porque hacía la promoción, se encargaba de los vestuarios, de hacer los contratos y toda la propaganda. Ella conoce el fundamento de nuestra vida como músicos y en lo particular.

¿Cómo se le ocurrió el nombre de Los Gatos Bravos?

Cuando yo salí con el combo del Hotel Sula, al terminarse mi contrato dije: ahora voy a formar una orquesta. Comencé por comprar los instrumentos y luego fuimos a buscar los músicos y ya que los tuvimos, se presentó el inconveniente de que no teníamos dónde estudiar. Me fui entonces adonde mi amigo Jorge Sikafy, el dueño de la Voz de Centroamérica.

Considera a su esposa Alba Luz como uno de los principales pilares de su vida y su carrera.

Considera a su esposa Alba Luz como uno de los principales pilares de su vida y su carrera.

Cuando le planteé el problema, me dijo: "Mirá, Fonchín: te doy donde estudiar con una condición: que sea yo quien le ponga el nombre a la orquesta".

Cuando estaba en la oficina, me manifestó: "Aquí hay una revista donde aparece un conjunto que se llama Joe Cocker y los Perros Rabiosos. Ustedes se van a llamar Fonchín y Los Gatos Bravos".

¿Por qué se desintegró?

Duró 28 años. No fue que nos desintegramos, se presentaron varios problemas; el Mitch fue uno de ellos porque nos tuvo siete meses parados.

Luego empezó a llegar la delincuencia. Pero sobre todo sucedió que muchos de los integrantes se hicieron cristianos, negociamos las prestaciones y todo salió bien. Hay personas que nos han querido comprar el nombre, pero no lo vendemos porque les dimos nombre y lo agarra otra persona por unos días y después lo deja botado, no vale la pena. Lo que he pensado es hacer un espectáculo con una orquesta de ocasión que se ocupe una vez, o tal vez una vez al año, pero volver a armar el grupo, ya no.

¿A qué atribuye su éxito?

Gustábamos donde llegábamos porque analizábamos al público antes de tocar. Si era un público serio o latino, por ejemplo, tocábamos música del recuerdo. Si había gente norteamericana, también teníamos música para ellos.

Fuimos los primeros en popularizar la punta con el "Sambunango teleño". En otros países a eso se le lama estilizar, porque el ritmo ya lo bailaban los garífunas como un rito, pero era tan bonito que daban deseos de sacarle un partido para el público.

Lo que hice se parece a lo que hicieron los negros de EUA, donde el blues o el lamento del negro se tocaba sólo en iglesias. Pero de allí lo sacaron a lo bailable y pegó fuerte.

¿Tiene algo que reclamarle a la vida?

Dios me ha dado la dicha de no haber tenido un mal tiempo en mi vida.

Con el salsero puertorriqueño Willie Colón durante una de sus giras.

Con el salsero puertorriqueño Willie Colón durante una de sus giras.

Mi niñez fue algo maravilloso, aunque sin ostentaciones; de allí entré a la adolescencia que fue más bonita todavía porque conocí mi verdadera vocación.

Luego me casé y vinieron los hijos; otra etapa muy linda. Lo único malo podría haber sido el divorcio de mi primera esposa, pero eso ya es cosa del destino.

Si organizo una orquesta ahorita, la hago triunfar porque sé cómo se hace y dejé buenos recuerdos. Hay que saber escoger buenos músicos.

¿Qué le parece el reggaetón?

En lo particular no me gusta porque eso no es música, pero a quien le gusta le puede molestar si se lo digo.

El método Eslava para principiantes de música lo define como primitiva tocada a base de ritmo. Eso es lo que están haciendo ellos ahorita. Así fue como comenzó la música.

Como tocan los africanos, sin instrumentos, porque no se le puede decir instrumento a una tambora y una cosa de esas. Eso es puro ritmo, no hay bajistas, no hay nada.

Su perfil

Nombre: Alfonso Flores Molina

Lugar y fecha de nacimiento: La Ceiba, 8 de octubre de 1928

Esposa: Alba Luz de Flores

Hijos: Alfonso, Norman y Suyapa. De un primer matrimonio: Óscar Armando y Alina

Al vuelo

Religión: católico

Equipo: España

Color: rojo

Un libro: El de solfa

Flor: la rosa

Cantante internacional: Luis Miguel

Una melodía: Las hojas muertas

Un personaje: Luciano Pavarotti

Un plato: los mariscos

Hobby: la cocina

Extractos

En vez de esperar a que le sirvan la comida, él mismo la prepara y toma de la estufa.

En vez de esperar a que le sirvan la comida, él mismo la prepara y toma de la estufa.

Políticos

"Le hemos hecho música a todos. No tardan en venir otra vez porque ya viene la campaña. Tengo mis sentimientos, pero no puedo ser político porque trabajo para todos".

Unidad

"Nuestra vida gira alrededor de nuestra familia. Aunque a veces no estamos todos juntos, nos reunimos para tomar las decisiones importantes".

Criterio

"El mejor músico no es el que recibe los mejores elogios, sino el más profesional. A veces escuchamos un conjunto y creemos que toca bien, pero habría que oír la grabación".

Familia

"Mantengo muy buena relación con los hijos del primer matrimonio que viven en La Ceiba. Son muy especiales con nosotros".

Anécdota

"Una vez entraron los soldados a una fiesta donde yo tocaba. Me llevaron seis músicos para que hicieran la plaza; los subieron al camión junto con varios bailadores. Eran aquellos tiempos en que reclutaban a los jóvenes a la fuerza".

Sencillo

"Me crié con mi mamá que tenía una venta de comida y por fuerza tuve que aprender a cocinar. Aquí estamos acostumbrados a que nos sirvan y a tener esa pretensión de grandes. Yo no soy así".

Sus frases

1. "En aquel tiempo era difícil estudiar, lo más que se hacía era quinto grado, pero era un quinto grado que podía ser equivalente a un bachillerato de estos tiempos".

2. "Mi hijo Fonchito que acaba de venir de Estados Unidos le hizo el arreglo al ‘Sambunango teleño’, eso y el ritmo fue lo que pegó, porque la letra es sencilla".

3. "Tuve la oportunidad de alternar con cantantes y músicos famosos que llegaron a ser mis amigos, como Lucho Muñoz y Pedro Knight, esposo de Celia Cruz".

4. "Si organizo una orquesta ahorita, la hago triunfar porque sé cómo se hace y dejé buenos recuerdos. Hay que saber escoger buenos músicos".




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