Siendo niño, Mateo Yibrín rogaba a Dios que su madre no lo llevara a la escuela el lunes si el día anterior había perdido su querido equipo Real España, porque sabía que se enfrentaría a las burlas de los compañeros aficionados al cuadro ganador.
Si el club ganaba, Mateo llegaba el lunes a La Salle "sacando pecho"; pero si había sido derrotado, le hacían la vida de cuadritos, especialmente los aficionados del Marathón y el Olimpia. Eso continuó en el colegio y ha seguido ahora que es presidente del equipo aurinegro.
"Me gastan unas bromas horribles por correo cuando perdemos y más cuando nos ganan los eternos rivales, Marathón y Olimpia", comenta el dirigente deportivo y ejecutivo empresarial.
Sin embargo, los dos títulos que ha obtenido La Máquina durante su mandato le han quitado el mal sabor de las derrotas.
El fútbol ha sido su pasión desde aquellas tardes de potra en las calles de Río de Piedras, donde creció. En esa época, la 18 avenida no estaba pavimentada ni había mucho tráfico, por lo que era fácil convertir la cuadra en una cancha, únicamente con dos piedras o dos zapatos para marcar las porterías, recordó Yibrín.
Estudió en La Salle desde el kínder hasta que se graduó de bachiller. "De allí me fui a estudiar a Estados Unidos. Sólo durante ese período estuve a salvo de las bromas que me hacían cuando el equipo no andaba bien", agregó.
¿Cuánto ha invertido en el Real España?
Los primeros años, de los cuatro o cinco que tengo de dirigir al España, me tocó poner plata de mis ahorros y de mi sueldo; pero desde el 2005 para acá, el club ha sido autosuficiente. Prácticamente el déficit de la institución ha andado alrededor del dos por ciento. Entre taquillas y aportantes se va saliendo.
¿Odia al Olimpia?
No, yo no odio a nadie, a ninguna persona ni equipo. No tengo enemigos, honestamente se lo digo, no odio ni a la competencia en los negocios; tengo muy buena relación con la competencia de la empresa donde trabajo.
Lo que pasa es que a veces hay gente que piensa que cuando uno dice las verdades es que no quiere a la otra persona. Estoy acostumbrado a decir las cosas de frente, sin el ánimo de enemistarme con nadie.
¿Ha apostado dinero por su equipo?
Una vez aposté contra otro dirigente y gané; pero tomé la decisión de no hacerlo nuevamente porque con eso no se apoya al España. Era una buena cantidad de dinero, no puedo decir cuánto, pero ese partido lo sufrí más por la apuesta que por ser aficionado. Así que no vuelvo a apostar, esa lección ya la aprendí y no quiero mezclar el deporte con eso.
Cuéntenos sobre el búho Juan.
Mi primo Lutfy, quien también es un gran aficionado y aportante de la institución, compró un búho de verdad para que lo tuviéramos en la sede del España. "Los ojos son amarillo y negro, les va a encantar", me dijo. Cuando me entregó el animalito lo mandé a la sede con el motorista de mi papá.
Al llegar con el búho en una jaula los periodistas estaban cubriendo los entrenamientos y cuando lo vieron llegar, todo el mundo se le abalanzó al motorista y éste se puso nervioso. Le preguntaron cómo se llamaba el búho, el motorista se inventó el nombre de Juan y así se quedó. Ahora Juan está en su hábitat natural en Santa Bárbara, porque cuando estuvo en la sede se puso un poco triste.
¿Es cierto que es aficionado también a los gallos?
Estando en el colegio tuve gallos. Una vez me retaron con un gallo de raza león y resulta que mi gallito, que sólo me había costado cien lempiras, mató al gallo de raza traído no sé de donde. Aquel amigo no me habló por varios días.
Fui a varios palenques porque me gustaban los gallos, pero cuando estuve estudiando en Estados Unidos se me olvidó porque perdí el contacto con eso de las peleas.
¿Le gusta bailar?
No me gustaba; hasta que llegué a la universidad comencé a soltarme un poco, bailando en las discotecas de Nueva Orleáns, pero en el colegio no era mucho de baile.
Era un poco parrandero, pero de andar con los amigos; nos íbamos al estadio, a un bar o a alguna discoteca, pero sólo platicábamos con las amigas o las novias.
¿Se considera un hombre práctico o romántico?
Soy práctico. No me gusta la burocracia, no tengo paciencia para eso ni para la paja. A veces cuando hablo con una persona, en el ámbito laboral o empresarial, quiero que vaya al grano, no que me cuente toda la historia.
Me gusta que las cosas sean claras, para buscar soluciones sin perder mucho tiempo.
¿Cómo le fue en el amor?
No era de mucho cuento. Me gustaba regalar flores, pero no era de serenatas ni de escenarios románticos, sino más que todo franco y claro en mis gustos y pretensiones.
No era muy enamoradizo, aunque tenía algunas novias y amigas del colegio y de la universidad, con las que llevaba muy buena relación.
¿Cambió su carácter al casarse?
Algunas personas dicen que cambié para bien; otras, que para mal. No sé; le digo honestamente que uno va madurando a medida que pasan los años y evolucionando en todo sentido, en carácter, forma de ser, trabajar y de vivir con su familia; así que creo que he evolucionado para bien.
En cuanto a mi carácter se refiere, cuando veo una injusticia, ya sea en la vida deportiva, familiar o empresarial, me tomo muy a pecho la situación; no soy gallo-gallina, o estoy muy feliz o estoy muy incómodo.
Lo que me cuesta es hallar un término medio, porque estoy acostumbrado a que las cosas son blancas o son negras; no hay medias tintas.
¿Cuánto le costó traer a Carlos Pavón al España?
Ahora Pavón es un empresario de éxito a raíz de su carrera, es una persona que tiene recursos y que ha sido inteligente porque no ha malgastado el dinero que ha ganado.
Al Real España le costó mucho dinero, no puedo decir cantidades porque seguiremos contratando jugadores en el futuro y eso nos puede complicar alguna negociación, pero valió la pena porque es un gran líder dentro y fuera de la cancha.
No nos arrepentimos de haber invertido en él. Lo haríamos nuevamente si se diera el caso.
Además del balompié, ¿cuál es su pasatiempo?
Me gusta jugar naipe con mis amigos. Hemos formado un grupo de amigos desde hace varios años que nos sentamos a jugar cartas, pero lo hacemos más que todo por reunirnos y charlar, no por apostar dinero.
Cuando tengo la oportunidad de ir a Las Vegas, Estados Unidos, me gusta jugar también.
¿Se irrita cuando pierde el España?
No me irrito, pero sí cambia mi estado de ánimo cuando el equipo pierde, especialmente en momentos claves como en una liguilla o en un partido que define la clasificación a una liguilla, porque a las finales que hemos ido desde que estoy yo, junto con Mario y Fuad, en la presidencia del equipo, las hemos ganado todas.
Así que no me ha tocado todavía el mal sabor de perder una final, pero sí he tenido el mal sabor de perder una semifinal o un partido que nos clasificaba a la liguilla.
Han sido momentos muy tristes, pero que nos han hecho reflexionar mucho en nuestra gestión como directivo.
¿Le molestan los comentarios negativos contra el equipo?
Me molesta cuando la gente es injusta en sus comentarios, pero lo que más me molesta es cuando un periodista critica alguna gestión del Real España que él desconoce o ha investigado poco.
Al principio me irritaba más, ahora estamos un poco más acostumbrados a la crítica y a soportarlas, independientemente de donde vengan.
La gran desventaja del Real España es que de los cuatro equipos grandes es el único que no tiene un medio de comunicación a su favor.
Marathón tiene el suyo, Motagua también controla los medios en Tegucigalpa, y Olimpia es el que tiene más medios de comunicación radiales y televisados en el país. Somos más huérfanos en ese sentido, y por eso es el equipo que los periodistas más critican.
¿Cómo divide su tiempo?
Mi papá Yamal Yibrín es mi jefe y me exige que limite el tiempo que dedico al España porque éste es un pasatiempo muy particular, no tiene nada que ver con la empresa donde trabajo.
Al principio me consumía muchísimo tiempo, ahora, desde la llegada de Jaime Villegas, se pueden delegar muchas responsabilidades.
Hora y media es el tiempo que invierto en Real España en un día normal, pero cuando estamos en la antesala de un partido decisivo, definitivamente los días previos le dedicamos más tiempo al equipo.
Su perfil
Nombre: Mateo Yibrín
Profesión: Administración de empresas
Cargos: Gerente de Cadelga y presidente del club Real España
Lugar de nacimiento: San Pedro Sula
Estado civil: Casado con Mónica Leiva
Hijos: Dos mujeres y dos varones
Convicción
"La gente me decía que no lleváramos el búho a la sede porque perderíamos la final. Lo llevé porque no creo en esas cuestiones. Soy católico y sólo creo en Dios. No tengo ninguna cábala ni soy supersticioso".
Carácter
"No soy muy político. Cuando creo que algo se debe hacer trato de hacerlo contra viento y marea. Tengo un carácter fuerte, pero no soy arrogante. Tampoco soy de los que se rajan".
Nombres
"No sé de dónde sale el nombre de ‘La Máquina’, pero suena bien. Nos llaman también ‘los catedráticos’ porque el club fue el primero que financió a sus jugadores para que estudiaran".
Costos
"Cada vez que el equipo va ganando títulos, la afición y los directivos nos volvemos más exigentes. Queremos un mejor equipo; allí es donde debemos tener más cuidado".
Sus frases
1. "Si defender los intereses del España y apoyar al club significa ser fanático, entonces soy fanático; pero en el sentido positivo del término, no en el negativo".
2. "Fuera del colegio teníamos un equipo que se llamaba Los Tiburones; lo entrenaba Rodolfo Bueso, el actual procurador municipal".
3. "Uno no debe olvidarse de dónde viene, aunque llegue lejos. Eso tiene Carlos Pavón, que no olvida que Real España lo sacó del anonimato".
4. "Para que un equipo triunfe en ligas menores necesita un buen dirigente que le dedique tiempo; no se requiere de muchísima plata. En ligas mayores se necesita todo".
Extractos
Pasatiempo
"También soy aficionado al béisbol, al basquetbol y al fútbol americano. Soy socio del fútbol club Barcelona desde el 97. Lo he seguido y tengo una muy buena relación con la dirigencia del equipo".
Colegio
"Desde el lunes estábamos pensando no en las materias, sino en que se llegara el día del campeonato anual de fútbol".
Potras
"Cuando nos hacían trampa o los compañeros no se ponían pilas, me enojaba con ellos para que le metieran ganas al partido".
Asesorado
"Don Miguel Canahuati nos da consejos. él y Paulino López son los que más cerca de la institución están. Todavía tengo un largo camino por recorrer si decido seguir ligado a la dirigencia. Tengo mucho que aprender, soy novato".