Fue director ejecutivo de ingresos, exiliado político y un controversial liberal que considera que al gobierno de Manuel Zelaya Rosales hasta el momento no le ve nada bueno.
En su vida privada, Jorge Yllescas Oliva se dedica a las consultorías nacionales e internacionales, radica en una de las colonias capitalinas donde viven ricos y famosos del país, aunque ciertamente su casa es de las más modestas de la zona, donde el lujo no es aparente, a pesar de haber nacido y crecido en el seno de una familia de clase alta.
Atendió a LA PRENSA y mostró su extensa biblioteca donde tiene más de diez mil libros leídos, unos 500 búhos que colecciona desde hace muchos años y un álbum virtual que tiene en su memoria, el cual abrió para recordar su feliz infancia, sus fiestas de adolescente, su vinculación al Partido Liberal, su participación en el Gobierno y su antagonismo a los últimos líderes políticos.
¿Dónde nació?
En el barrio La Ronda y mi adolescencia la pasé en el barrio Morazán.
Nací el 6 de mayo hace más de 40 años y menos de 70. En ese entonces había pocos barrios en la capital. Tegucigalpa empezaba en San Felipe y terminaba en Guacerique.
¿Qué recuerda de esos tiempos?
Pues todo: la gente circulaba por el parque central, todos nos conocíamos, la gente estudiaba en las escuelas y colegios públicos, pues tenían más prestigio que los privados.
¿De qué familia proviene?
Mi padre era Fidel Yllescas, guatemalteco, y mi mamá Julia Oliva, hondureña. Mi padre fue de los primeros que tuvo fábrica de muebles y exportó a Estados Unidos.
Tengo tres hermanos que tienen sus propios negocios en San Pedro Sula: Julio César, Marco Tulio y la última es Isabel.
¿Cómo transcurrió su infancia?
Fue excelente. No recuerdo haber tenido problemas graves.
Mi papá era político y yo lo acompañaba. Íbamos al parque La Concordia, que era un centro de reunión, luego adolescentes en las calles, esquinas y cafeterías.
Además había grupos de jóvenes inclinados a la lectura, mientras en las cafeterías se contaban chistes, íbamos con las novias, eran los centros de reunión, había mucha comunidad.
No había delincuencia aunque sí muchos loquitos un poco agresivos, pero en su mundo, que era parte del folclore.
¿Dónde estudió?
En la escuela Francisco Morazán, luego estuve en el colegio San Francisco.
En su biblioteca colecciona más de diez mil libros ya leídos, pero también algunos reconocimientos y obras de arte.
Por razones políticas, el último año lo pasé en el instituto Morazán, donde me gradué de perito mercantil. Luego me trasladé a la universidad de San Carlos a estudiar economía, y en la Landíbar, mercadotecnia y publicidad.
Posteriormente saqué cursos en Brasil, Chile, Suecia, Alemania y España.
¿Dónde ha trabajado?
Mi experiencia profesional la hice en la Secretaría de Integración Económica Centroamericana, Sieca. Fue una escuela donde aprendí a trabajar con gente muy calificada, con secretarios de Estado de alto nivel y exigentes. Trabajé 13 años en esa institución en Guatemala.
¿Qué ocurrió después?
Manuel Acosta Bonilla era ministro de Hacienda en 1974. Me llamó a la dirección de aduanas, pero como hubo cambio de gobierno, el de Oswaldo López Arellano, sólo estuve tres meses.
Ahí denuncié la corrupción. Al presentar ese informe, como los militares estaban en el poder, salí ocho años al exilio en Costa Rica, donde trabajé con Naciones Unidas y con el Instituto Centroamericano de Administración Pública. Luego regresé en 1982.
¿Qué lo motiva a regresar a Honduras?
Porque creí que había que hacer algo por el país, eran momentos difíciles.
He sido militante liberal, pero discrepé del gobierno de Roberto Suazo Córdova por la ocupación de fuerzas externas y no compartí la política económica.
¿Qué pasó durante el gobierno de Azcona y los siguientes?
Simpatizaba mucho con él, Azcona, me parecía honesto, hizo mucho en los acuerdos de paz.
En lo económico tuve mis discrepancias. Nunca me acerqué al Gobierno, aunque mantuve buenas relaciones.
En el gobierno de Callejas estuve de acuerdo con algunas medidas, pero en desacuerdo con la corrupción en sus últimos dos años.
En el período del doctor Reina, con quien nos unían lazos de amistad, no apoyé su candidatura.
Prácticamente estuve fuera de Honduras y en el Gobierno no me involucré. Seis meses estuve como asesor en Finanzas, con Juan Ferrera.
¿Cuál fue su participación en el gobierno de Flores?
Trabajé en la campaña y en el Gobierno. Primero fui subsecretario de Recursos Naturales, luego la vicepresidencia de Banadesa y los últimos dos años, la DEI.
¿Cuál fue su lucha contra la corrupción?
Hubo un cambio de estructura en mi período. Llevé 100 casos a la Procuraduría General de la República.
¿Es cierto que reparó al entonces ministro del Fhis, Manuel Zelaya?
Al hacer un inventario de todos los casos, apareció un reparo contra el ministro del Fhis que es el actual presidente Manuel Zelaya; su abogado era Enrique Flores Valeriano. Me dijo que habían arreglado con el anterior director Aquiles Izaguirre para que ese caso se quedara por ahí, pero yo no podía arreglar de esa manera.
Amante del arte sobre madera, la sala de su vivienda está adornada con cuadros que tienen varios años de antigüedad.
Me tocó notificar el reparo, dar la oportunidad para desvanecerlo, pero no desvaneció los 90 millones de lempiras, después no sé que hizo Mario Duarte.
¿Por qué eran esos 90 millones?
A los contratistas del Fhis no les retuvieron el impuesto que era del 5 por ciento. Esa retención es para garantizar el pago de los impuestos cuando haga la declaración, pero no lo hicieron y pensé que pudo ser desconocimiento de la ley. No lo sé, pero al próximo director del Fhis, Moisés Starkman, le envié una nota para que cobrara ese impuesto y lo hizo de esa manera.
Su perfil
Nombre: Jorge Yllescas Oliva
Esposa: Etna Chávez Arias; trabaja como socióloga en la Unah
Hijos: Jorge, Ligia y Carlos Fidel
Profesional: Licenciado en economía
Religión: Católico a la hondureña
Ideal: Ver a Honduras sin corrupción
Al vuelo
Conquistador: Lo normal
Libro favorito: "La silla del águila"
Rato libre: Me gusta leer
Música: Beethoven, música popular, tango y tríos
Baila: Siempre fui parco
Equipo favorito: No me gusta el fútbol
Platillos favoritos: Bacalao, salmón ahumado y comidas buenas.
Tiempo de trabajo: 14 horas diarias
Extractos
Es un gran coleccionista de búhos y sólo en una vitrina tiene más de 500, algunos traídos desde Asia.
Dependencia
"Los grupos de poder se reúnen, planean el destino del país. Esa dependencia viene del financiamiento de las campañas; los presidentes llegan comprometidos y deben obedecer esos dictados. Algo más grave es que algún financiamiento proviene de capital ilícito".
Gobierno
"Con subsidios tiene calmado al pueblo, pero el subsidio se agota. Hay crecimiento del 6% pero surge de remesas, lavado de dólares y la inversión en construcción, pero hay gran déficit de las exportaciones, lo que indica que la industria está paralizada".
Análisis
"Éste es un desorden económico social y aunque una gente está contenta, esto es artificial. No puedo apoyar al Gobierno porque está desgobernando al país. Los poderes ciudadanos son para que el Presidente se ría, se burle de sus ministros, entonces se quiere dar una imagen de que todo está bien aunque sabe que está con el agua al cuello, porque sabe que no está bien y se siente acorralado".
Sus frases
1. "No quisiera pecar de obsesivo, pero no encuentro nada positivo en el gobierno de Manuel Zelaya. Todo falta y abundan cambios de algunos funcionarios".
2. "Falta reordenamiento económico, inversión extranjera, respeto a las leyes, seguridad ciudadana, políticas de salud, educación e infraestructura".
3. "Nunca he fumado cigarrillo, alguna vez pipa o puro, con una copa de coñac y un buen libro, en una hamaca de mi otra propiedad en Santa Lucía".
4. "Mi esposa es una excelente compañera, la madre de mis hijos, mi pareja ideal y nunca le he sido infiel porque no he dejado de amarla".
5. "Fui boxeador y de los buenos, además practiqué fisicoculturismo, karate y baloncesto. También soy entrenador de perros de raza pura".