Dos guatemaltecas pasaron una semana en huelga de hambre para exigir la atención de las autoridades por el robo de sus hijas, pero valió la pena: las niñas fueron rescatadas de bandas que trafican con adopciones, un negocio que se estima mueve 200 millones de dólares anuales.
Las madres y las niñas recuperadas se someterán mañana a una prueba de ADN para determinar el vínculo familiar; pero durante el tiempo que dure el proceso, las hijas se quedarán temporalmente bajo el resguardo de sus presuntas madres. Ana Escobar y Olga López, junto a otras dos madres que también buscan a sus hijas robadas en 2006 y 2007, realizaron una huelga de hambre entre el 28 de abril y 5 de mayo.