A las 12.30 de la tarde, los fiscales suspendieron la huelga de hambre que mantenían desde hace 38 días en los bajos del Congreso Nacional.
El presidente de la Asociación de Fiscales, Víctor Fernández, informó a una radio de Tegucigalpa que continuarán con las protestas para hacer valer los derechos de la sociedad hondureña. Convocó a una asamblea de la "justicia" el sábado 24 a las 10.00 de la mañana en la sede del legislativo.
"Hoy concluye esta fase de huelga de hambre pero la lucha apenas ha comenzado", anunció Fernández a los miles de manifestantes que durante la mañana habían bloqueado varias calles en Tegucigalpa.
Fernández y otros tres fiscales empezaron la huelga de hambre el 7 de abril en los bajos del Congreso, centro de Tegucigalpa, en demanda de la apertura de juicios por corrupción, según ellos, contra potentados intocables de la cúpula económica y política del país.
Después exigieron la cabeza del fiscal general y su adjunto, quienes, según ellos, son los culpables de que se engaveten muchas denuncias.
También pidieron que se ponga fin a las destituciones y traslados de fiscales que, según ellos, se realizan con el fin de impedirles recabar información para sustentar los procesos.
A los cuatro fiscales que iniciaron la huelga se fueron agregando otros tres colegas, una juez, dos sacerdotes y un conocido pastor evangélico. Estos se vieron arropados por un crecimiente movimiento social que no ha dudado en salir a las calles para mostrarles su solidaridad y pedir que se cumplan sus exigencias.
Por su parte, el pastor Evelio Reyes, dijo que ésta "apenas comienza. Renace la esperanza, hemos derrotado la resignación, el sentimiento de impotencia, es un vigor que nada ni nadie detendrá”, subrayó.