Esa debería ser la letanía de las madres. "Quiero devoción y agradecimiento no sólo por la maravillosa experiencia de traerte al mundo, por los desvelos y angustias cuando estuviste enfermo, en aquellas noches interminables, cuando fuiste operado y oré al lado de tu cama, cuando te caíste y fuiste enyesado en alguna parte de tu cuerpo, y las ayudas que te di en las tareas escolares.