La huelga agraria seguía firme este jueves en el campo argentino tras dos semanas sin venta de carnes ni granos en el mercado mayorista, agravando la escasez de alimentos, mientras partidarios del gobierno se disponían a mostrarle su apoyo con una marcha y un acto político.
Miles de productores rurales mantenían bloqueos en más de un centenar de estratégicas rutas del país, impidiendo el paso de camiones con mercaderías, lo que provocó incidentes entre huelguistas y transportistas, cuyos vehículos permanecen en extensas filas desde hace días en áreas despobladas.
En una nueva jornada de tensión, el gobierno mostrará su fuerza en un acto político con la presencia de la presidenta Cristina Kirchner y su marido y antecesor en el cargo, Néstor Kirchner (2003-2007), al que fueron convocados gobernadores y alcaldes, en un centro de convenciones de Buenos Aires.
Cristina Kirchner mantiene una dura pelea con el campo, tras ratificar el martes el aumento de los tributos a las exportaciones de soja, cuya alícuota elevó de 35% a 44%, lo que encendió hace 15 días la mecha de la protesta de agricultores.
La soja es el principal producto de exportación del país, y el valor de su actual cosecha ronda los 24.000 millones de dólares, en tanto que las ventas externas alcanzarán a unos 13.000 millones.
Grupos políticos y sociales favorables al gobierno realizarán este jueves una marcha de repudio a la sede central de la Sociedad Rural Argentina (SRA), que nuclea a unos 10.000 grandes hacendados y es una de las agrupaciones que motorizaron la huelga junto a pequeños y medianos productores y ganaderos.
En tanto, en la provincia de Córdoba (centro), con importante actividad agrícola, camioneros intentaron superar un 'piquete' (corte de ruta) por la fuerza.
El intento fue impedido por agricultores, lo que abrió paso a una refriega que dejó un herido y que fue controlada por fuerzas de seguridad apostadas en la zona, según imágenes de televisión.
En otro bloqueo en Santiago del Estero (norte) se vivieron momentos de tensión entre huelguistas, camioneros y pasajeros de varios ómnibus de larga distancia, que llevaban 48 horas varados en la ruta.
Los camioneros impedían el paso de los viajeros en represalia a la decisión de los agricultores de no permitir la circulación de sus vehículos de carga.
Finalmente, los productores abrieron el paso pero obligaron a los camioneros a tirar la mercadería antes de seguir viaje.
Los bloqueos carreteros seguían a pesar de la amenaza del gobierno de liberar los caminos con la Gendarmería (policía de fronteras).
En tanto, el desabastecimiento de productos básicos se hacía más evidente en supermercados y almacenes, mientras que en el principal mercado mayorista de carnes, ubicado en Buenos Aires, no ingresó este jueves ganado vacuno por quinto día consecutivo.
"Es prácticamente cero el stock de carne en Buenos Aires. Puede haber muy poco en alguna planta que faenó en los últimos días, pero el abastecimiento está muy complicado", dijo el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías, Alberto Williams.
La carne vacuna es un producto esencial en la dieta de los argentinos, con un consumo anual de 74 kg per cápita.
"En carne no hay nada que ofrecer y en productos lácteos empezarán los problemas de abastecimiento en breve", afirmó Juan Carlos Vasco Martínez, de una asociación de supermercados.
Dirigentes de las entidades del campo se reunían para decidir la continuidad de la medida, mientras gobernadores de provincias agrícolas, la Unión Industrial Argentina y la Iglesia Católica -culto mayoritario en el país- pidieron la apertura de un diálogo.