Venezuela
Unos 12 periodistas venezolanos, que protestaban contra aspectos incluidos en el proyecto de ley de educación, resultaron heridos tras ser golpeados por presuntos simpatizantes del gobierno, informaron este jueves los manifestantes a la AFP.
Unos treinta trabajadores de la Cadena Capriles, que agrupa a varios diarios, fueron agredidos en el centro de Caracas por "simpatizantes del gobierno", algunos de ellos identificados como trabajadores de una televisora local, indicaron estas fuentes.
Los periodistas protestaban "de forma pacífica, con carteles", agregaron.
Ocho de los heridos presentaron contusiones y fueron transportados a centros de salud.
Eleazar Díaz Rangel, director del periódico Ultimas Noticias, que forma parte del grupo periodístico, manifestó su "muy enérgica condenatoria a ese atropello salvaje" y pidió que "cesen conductas de esta naturaleza", reseñó la emisora Unión Radio.
Por su parte, el presidente del Sindicato de Trabajadores de la Prensa, Gregorio Salazar, manifestó su repudio a la agresión. "Fue una salvajada", expresó.
Los trabajadores "fueron brutalmente agredidos (...) Estamos consternados con lo ocurrido", señaló Miguel Angel Capriles, presidente de la Cadena Capriles.
Los periodistas se oponían al artículo 50 del proyecto de ley de educación, que prevé sanciones a los medios que "que produzcan terror e inciten al odio"."Tu protesta no será escuchada", "Los problemas de tu comunidad no se conocerán", rezaban algunas de las pancartas mostradas en la protesta.
La Asamblea Nacional discute el proyecto legislativo y podría aprobarlo em una maratónica sesión este mismo jueves.
Durante la jornada, varios centenares de estudiantes y profesores fueron reprimidos con gases lacrimógenos por la policía cuando intentaban acercarse al Parlamento para mostrar su oposición a esta futura ley.
Según el comisario de la Policía Metropolitana, Carlos Meza, las fuerzas del orden tuvieron que "disuadir" a los manifestantes porque su protesta no era pacífica ni tenía la autorización correspondiente."Llegaron vociferando, diciendo palabras obscenas contra los funcionarios (...) Tenían piedras, objetos contundentes y, algunos, bombas lacrimógenas", aseguró.
Según sus detractores, este proyecto de ley da un papel preponderante al ministerio de Educación y prevé un adoctrinamiento de los estudiantes en consonancia con los ideales del actual gobierno, que defiende un "socialismo del Siglo XXI".
Para el líder opositor, Leopoldo López, el proyecto "no habla de la calidad de la educación" y tampoco afronta los problemas de deserción escolar e infraestrucutra educativa. Pero el ministro de Educación, Héctor Navarro, considera que esta ley es "necesaria" para garantizar la "igualdad de oportunidades" en un país como Venezuela.
