Estados Unidos
Sólo cuatro años después de casarse y dos después de su divorcio, la cantante Britney Spears se ha dado cuenta de que su matrimonio con Kevin Federline fue un error.
Y es que, según ella, todo se debió a las "razones equivocadas".
La estrella del pop sorprendió a todos sus fanes cuando en 2004 anunció su compromiso con el bailarín después de sólo tres meses de relación. Nada impidió que se convirtieran oficialmente en marido y mujer dos meses más tarde en una ceremonia sorpresa en California.
Pero este matrimonio no duró mucho. Dos años después del enlace, Spears pidió el divorcio a Federline por motivos irrenconciliables. Dicha separación se hizo efectiva finalmente en julio del año pasado.
Reflexiones
Es una decisión sorprendente después de que la cantante hablara efusivamente de su amor hacia Federline en
"Chaotic", el reality show que ambos protagonizaron en MTV en 2005. Y es que Spears asegura ahora que no sabía lo que estaba dejando pasar cuando se dirigía al altar para casarse con su ex marido. "Me casé por razones equivocadas. En lugar de seguir a mi corazón y hacer aquello que me hacía feliz, simplemente me casé por la idea del matrimonio y todas esas cosas", explica la cantante en un documental sobre sus últimas experiencias que se emitirá próximamente, según informa Music News y recoge otr/press. Spears apareció en titulares y portadas por numerosos escándalos, incluyendo un afeitado total de su cabello y la sentencia de divorcio que le otorgó a Federline la custodia exclusiva de los dos hijos de la pareja: Sean Preston, de tres años, y Jayden James, de dos.
