Suecia
Un grupo de investigadores suecos revisó los registros de 20 años y descubrió que el número de casos de ataques cardíacos se reducía los lunes después de que cambiaban los relojes una hora, del horario de ahorro de luz diurna al horario estándar.
Esto se debe a que la gente ganaba una hora más de sueño. El adelanto de hora parecía producir el efecto contrario. Había más ataques cardíacos en la semana posterior, sobre todo en los tres primeros días después del cambio. "El sueño, por medio de una variedad de mecanismos, afecta la salud cardiovascular", dijo la doctora Lori Mosca, directora de cardiología del Hospital Presbiteriano de Nueva York. Las conclusiones demuestran que el sueño no solamente influye en cómo nos sentimos, sino que también puede determinar si desarrollaremos o no una afección cardíaca.
