Honduras
El traficante de armas y ex militar sirio Yamal Yusef, que fue trasladado ayer a Nueva York desde Honduras, fue acusado de participar en un plan para vender armas a la guerrilla colombiana de las FARC a cambio de casi una tonelada de cocaína, informó la Fiscalía federal en Manhattan.
Poco después de que fue traído a Estados Unidos horas antes Yousef se declaró inocente ante una corte federal de Manhattan de vender drogas para ayudar a terroristas. Quedó detenido sin derecho a fianza. Su abogado designado por la corte, Phil Weinstein, dijo que Yousef ha estado bajo custodia en Honduras durante los últimos tres años. Declinó hacer más comentarios.
Los fiscales dijeron que Yousef era un traficante internacional que acordó vender armas a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, un grupo insurgente que el gobierno estadounidense, el colombiano y la Unión Europea tienen catalogado como una organización terrorista. Las armas le habrían sido pagadas con una tonelada de cocaína.
De ser hallado culpable, Yousef puede enfrentar una sentencia que oscilaría entre 20 años de prisión y cadena perpetua.
Las autoridades estadounidense alegan que Yusef, también conocido como Talal Hasan Gantu, negoció junto a otros implicados en ese país centroamericano la venta de diversos tipos de armas a las FARC. Yusef y sus asociados no conocían, sin embargo, que los presuntos representantes de ese grupo armado colombiano con los que negociaban eran en realidad informantes que trabajaban de forma confidencial con la Dirección Estadounidense Antidrogas, explicó hoy la Fiscalía.
Entre el armamento que se ofrecía para el canje se incluían un centenar de rifles de asalto AR-15, una cantidad similar del modelo M16, una decena de ametralladoras M-60, unas 2,500 granadas de mano, explosivos y misiles tierra-aire.
Las autoridades estadounidenses alegan que, desde julio de 2008, Yusef y otros cómplices a los que no se identifica han estado negociando con fuentes confidenciales de la DEA en Centroamérica y acordaron intercambiar armamento de tipo militar por grandes cantidades de cocaína.
“Los conspiradores alegaron que las armas habían sido robadas de Irak y estaban almacenadas en la casa de un pariente de Yusef en México. Mantenían que ese familiar era miembro de Hizbulá”, señala el documento acusatorio, que recuerda que ese grupo está considerado también por Estados Unidos como una organización terrorista.
Las autoridades describen en su escrito de acusación diversas reuniones que tuvieron lugar en Honduras en septiembre y octubre del pasado año entre representantes de Yusef e individuos que se hacían pasar como representantes a las FARC hasta que, a finales de octubre, quedó acordado.
