Honduras
Una vez más un encuentro de fútbol deja un resultado negro. Un muerto y tres heridos fue el saldo anoche de un enfrentamiento que habrían ejecutado desde el estadio Francisco Morazán, seguidores del Olimpia y Real España.
Los afectados en esta ocasión son aficionados del equipo aurinegro, quienes a la salida del encuentro fueron perseguidos hasta la colonia donde residen en el sector de Lomas del Carmen por aficionados del Olimpia, según informes policiales.
Los relatos de vecinos proporcionados a la Policía arrojaron que los cuatro jóvenes fueron atacados al descender del autobús, en la entrada de la colonia Santa Martha por unos individuos con quienes discutieron y uno con pistola en mano les disparó a quemarropa en la esquina opuesta al restaurante Galpa, dos cuadras adelante del puente de esa zona.
El joven Erick Efraín Mendoza, de 21 años, perdió la vida en esa esquina; mientras que los tres acompañantes -menores de edad- resultaron heridos y fueron trasladados inmediatamente al hospital Mario Catarino Rivas. La víctima vestía jeans azul y camisa negra con una caricatura amarilla alusiva a su equipo.
Uno de los heridos fue ingresado al quirófano por presentar graves heridas de bala; los otros dos fueron atendidos en la sala de emergencia, pues las lesiones no eran graves.
Dolor y miedo
La madre del fallecido rogó a su hijo para que no fuera ayer al estadio. Entre el llanto, la señora relataba que no pudo convencer a su vástago para que desistiera de ir a apoyar a su equipo Real España.
“Toda la mañana le rogué para que no fuera. Le dije que me acompañara a la iglesia. No vaya hijo, esos partidos son violentos”, recordó que le decía.
La madre, identificada como Lourdes, dijo que Erick trabajaba en una empresa de jugos como vendedor y era el único hijo que vivía con ella, pues el resto reside en Estados Unidos.
Los heridos en el hospital alegaron que no venían del estadio.
Por temor adujeron que estaban jugando fútbol en una cancha de la colonia, aunque la vestimenta que andaban los delataba al igual que las versiones recabadas en el sector del hecho.
El padre de uno de ellos pidió a los periodistas no hacer consultas porque dijo que bien sabían que “esa gente es de mucho cuidado”.
