Honduras
"Thomas me disparó, yo sólo sentí un dolor en el estómago", ésas fueron las palabras de Lizeth Orellana Díaz, una menor de nueve años que ingresó al hospital Mario Rivas con una herida de bala en el abdomen.
La niña, residente en la aldea El Ocotillo, fue llevada al centro asistencial el pasado primero de enero en la noche.
Ayer, luego de salir del quirófano, la menor relató que ella estaba fuera de su casa observando a una pareja de vecinos que discutían en la calle.
Los familiares de Lizeth identificaron al responsable del hecho como Thomas, quien estaba borracho y peleaba con su compañera de hogar Isis.
"Ellos estaban peleando y Thomas intentó hacer un disparo al aire, pero el arma le falló y cuando puso de frente la pistola la bala salió y le cayó a mi sobrina", expresó Lucila Orellana.
El hecho fue observado también por los padres de la pequeña, Nelson Orellana y Nelly Díaz.
"Todos estábamos en el patio de la casa y vimos cómo se disparó la pistola. Lizeth salió corriendo con las manos en el estómago, pero se desmayó", señaló Lucila.
Lizeth tendrá que guardar reposo y permanece en la cama 37 de pediatría. La menor cursará este año el cuarto grado.
Le cortan la mano
En Tegucigalpa otro menor resultó herido a machetazos. El niño de 13 años fue atacado por su primo de 15. Según la víctima, su familiar se encontraba drogado y en estado de ebriedad cuando lo atacó y le cortó la mano.
"No tenía ningún problema con él y estoy resentido por lo que me hizo. Cuando sentí el dolor me senté en la acera y una vecina me auxilió", relató el menor.
Este hecho ocurrió en una aldea de San Juan de las Flores, Francisco Morazán.
