Honduras
En la capital se reportaron cuatro muertos en distintos hechos. Las fiestas de fin de año se convirtieron en una pesadilla para la familia Alvarado Corizales.
Por la noche, delincuentes les arrebataron la vida a los hermanos ángel Armando Alvarado Corizales, 28, y Jorge Alberto Alvarado Corizales, 32.
El hecho criminal en que perdieron la vida ocurrió en la colonia Buenas Nuevas, cerca del conflictivo sector de El Lolo, Comayagüela.
Según el relato de los familiares, cerca de las diez de la noche, los hermanos iban a su casa y en el camino fueron interceptados por dos mareros identificados como "El Negro Alexander" y "El Negro la Raza". Éstos pretendieron arrebatarles los celulares y ante la resistencia les dispararon varias veces.
Más muertes
Otra de las víctimas de la violencia fue Rigoberto Núñez López, de 42 años.
El interfecto se desempeñaba como guardia de seguridad de una empresa privada.
Cuando se dirigía a su casa de habitación en la comunidad de Támara, ya que había trabajado el 31 de diciembre, unos delincuentes se le acercaron con el fin de quitarle su arma de reglamento.
Al ver que el uniformado no se las entregó, uno de los delincuentes sacó una escopeta y le disparó en varias ocasiones.
Núñez quedó herido y los malvivientes procedieron a quitarle la escopeta asignada para realizar su trabajo.
Los vecinos del lugar transportaron a Rigoberto al Hospital Escuela, pero los médicos no pudieron evitar que muriera.