Honduras
El triunfo durante un partido de fútbol, en vez de terminar en fiesta desató una tragedia.
La victoria de un equipo tras lanzamientos penales fue rechazado de una manera inusual por la barra del equipo perdedor.
En el calor de la derrota se desató una balacera que dejó dos personas heridas y un menor de edad muerto.
Los heridos son Pablo y Óscar Lavaire; mientras que el menor fallecido es Donald Acosta, 16, originario y residente en El Porvenir. El menor se dedicaba a la agricultura junto a su padre y también realizaba estudios de educación secundaria.
Hecho
El partido terminó en tiempo reglamentario con un empate a cero goles, por lo que fue necesario realizar tiros penales. De esto resultó ganador el equipo local, pero la barra del equipo perdedor no aceptó la derrota, por lo que algunos de sus miembros sacaron sus armas y comenzaron a hacer disparos sobre la integridad de los jugadores triunfadores.
El ataque fue respondido por algunas personas que apoyaban a los ganadores, quienes también sacaron sus armas y dispararon hacia los contrarios.
Según relataron familiares de las víctimas, todos los presentes comenzaron a correr de una lado a otro y pedían a los agresores que dejaran de disparar, pero ellos eran sordos al clamor de la gente.
En el campo de fútbol había niños, jóvenes y ancianos de la localidad, por lo que los testigos agradecen a Dios que no se hayan producido más muertes.
En el tiroteo participaron por lo menos unas diez personas armadas.
Los familiares lamentaron que un evento que se realizó con el fin de entablar amistades y de alegrar la celebración de fin de año haya desatado un hecho tan violento y la pérdida de un ser querido.
Los vecinos del lugar, que acompañaron a los familiares a la morgue, relataron que aún no salen del asombro, ya que en Agua Caliente nunca había pasado algo así.
También dijeron que no se explican por qué la barra del equipo contrario reaccionó de esa manera, ya que sólo era un partido de fútbol donde no había dinero de por medio, sólo los trofeos de primero y segundo lugar.
Los dolientes explicaron que no van a proceder en contra de las personas que hicieron tan salvaje acto y que todo lo dejan en las manos de Dios, ya que de la ley de él nadie se escapa, mientras que la ley del hombre casi nunca llega.
Tragedia
Algunos de los vecinos aseguraron que tendrá que pasar mucho tiempo para que se vuelva a realizar un evento de éstos, ya que las personas quedaron temerosas por la balacera que se dio.
Hasta ahora, la Policía no ha proporcionado mayores detalles del incidente y se desconoce si se tiene identificados a los causantes de la desgracia.
