Honduras
Los hondureños no se cansan de clamar por la paz y la democracia del país y ayer no fue la excepción para demostrarlo.
La Bandera Nacional encabezó la marcha hacia el estrado principal de la plaza central Francisco Morazán, donde una vez más miles de catrachos volcaban su sentir en defensa de la Constitución.
La manifestación denominada “El plantón del millón” se realizó de forma simultánea en otras ciudades del país como Villanueva y La Ceiba.
Los organizadores del evento fueron jóvenes de Generación por el Cambio, que se han interesado en defender el sistema democrático y que prevalezca la paz entre todos los hondureños.
Los colores azul y blanco fueron los que prevalecieron en la marcha que reunió a miles de personas que desean un cambio en la nación.
Juventud quiere paz
Al igual que en las manifestaciones anteriores, los participantes repudiaron la intervención del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, quien pretendió tomar control de Honduras a través del ex presidente José Manuel Zelaya Rosales.
El objetivo que perseguían era instalar una Asamblea Nacional Constituyente para cambiar la forma de gobierno y permitir el continuismo presidencial.
Luis Colindres, miembro de Generación por Cambio, dijo que en Honduras hay cuatro millones de jóvenes que están dispuestos a luchar para que se respete el sistema democrático, que es fundamental para el desarrollo y la paz de los pueblos.
Colindres reprochó el sistema dictatorial existente en Venezuela. “Si vuelve Zelaya Rosales lo mismo puede ocurrir en nuestro país, es por eso que todos debemos decir hasta aquí”, expresó Colindres.
Los miembros de la Asociación de Oficiales Retirados de las Fuerzas Armadas también se han mantenido firmes en su posición de defender la Constitución de la República.
A través de un comunicado condenaron la intervención en asuntos internos del Secretario de la Organización de Estados Americanos, OEA, José Miguel Insulza, pues, según ellos, se ha parcializado con Zelaya Rosales.
El empresario Emilio Larach hizo también un llamado para que prevalezca el sistema democrático y para que se respete la Constitución de la República.
Larach dijo que por el momento no conviene que Zelaya Rosales venga a Honduras.
“Por muchos años el pueblo hondureño ha vivido en paz entre todos, pero alguien creó una división y un odio y éstas son las consecuencias, donde hasta se está derramando la sangre entre los mismos hermanos.
No había necesidad de que un presidente no terminara su período, pero no acató las órdenes que se le dieron. Él pudo haber sido un gran presidente, pero la gente que lo asesoraba lo mal aconsejó” reflexionó Larach.
Carlos Bendeck Cerrato fue otro que se manifestó en contra de la llegada del depuesto presidente Manuel Zelaya Rosales.
“Estamos aquí para decirle al mundo a través de los medios de comunicación que nosotros los hondureños queremos vivir en paz y democracia.
No queremos la intervención de otros países en los asuntos internos, especialmente de los que integran la Alba. Nosotros podemos resolverlos de la mejor manera”, dijo Bendeck.