Honduras
“Bajemos los ánimos, soltemos las piedras y los palos, saquemos del corazón los malos deseos y pensamientos. No es correcto que a nivel internacional vean a Honduras como un país revoltoso y dividido”, expresó el líder cristiano Misael Argeñal al referirse a la transición política que atraviesa el país.
En su programa matutino por televisión, el líder espiritual expresó que esto se avecinaba y que los pastores, en sus diálogos con el depuesto presidente Manuel Zelaya, intentaron convencerlo de que abandonara su plataforma de lucha: la consulta de la cuarta urna.
“Se lo dijimos porque sabíamos que esto iba a venir. Somos gente de Dios y entendemos lo que pasa. Como pastores, sabíamos y le pedimos en consejo que trajera al país a la paz. Los intereses de un hombre no pueden afectar a una nación.
Éste es un país al que ya no se puede engañar. Honduras despertó, los próximos presidentes ya no van a hacer lo que quieren ni manejar como quieran su política. Tendrán que ayudar al pobre y desposeído y dejar que los empresarios también hagan su labor.
Deberíamos agradecer a Dios por tener empresarios que dan oportunidades, y el Gobierno de aquí para allá tiene que crear políticas en beneficio de los desposeídos porque si no Honduras será un problema.
Deseamos vivir en paz, pero eso viene de la mano de la justicia, se deben crear los mecanismos para tener la paz”, consideró.
El pastor le envió un mensaje a toda la población para que tengamos el valor de perdonarnos y apoyarnos mutuamente. “Quiero hablarle a los que están frustrados, tengan razón o no, deben estar tranquilos... Habrá que cambiar muchas cosas en la Constitución.
Hagámoslo bien y procuremos, desde la perspectiva de la democracia, generar cambios que puedan bendecir a los necesitados. Bajemos los ánimos, soltemos las piedras y los palos, saquemos del corazón los malos deseos y pensamientos. No aprobamos la violencia porque sólo engendra más violencia, pero la gente pobre tiene razones claras para estar indignada.
Hay un hombre que les hizo promesas. No hay que darle un pescado a un hijo, sino enseñarle a pescar”, aseveró.
Agregó que lo que está pasando en otro país habría sido peor. “Pero Honduras tiene gente linda. Si el país se vuelca para ayudar a los necesitados, va a cambiar y nos mantendremos en democracia si los presidentes tienden a ese cambio”, indicó.
Balance social
Dijo que el nuevo presidente Roberto Micheletti debe llevar ayuda, proyectos de desarrollo a los pueblos y aldeas, y no mentirles; lo mismo deben hacer los diputados.
“Tenemos que luchar para que haya balance en el país; permítanos servirle a Honduras. Darle un vuelco a la Nación sin tener que ver a un hermano muerto en el piso. Todos valemos. El pobre que tira piedras -que estamos en contra de ello- vale igual que el rico. Todos somos Honduras. En este momento debe haber justicia.
Señor Micheletti, una palabra puede cambiar mucho. Manejemos este momento histórico con sabiduría.
No con frases de que los vencimos, sino reflexionar, apaciguarnos y mantener la calma por el país. Por el presente y el futuro. Como Iglesia, mantenernos vigilantes, orando y clamando y gimiendo por Honduras hasta ver que esto cambie”, dijo Argeñal.
Agregó que todas las condenas sobre Honduras se darán vuelta y que será reconocida en el mundo como un país de bendición donde se ha escrito una historia en beneficio de la población”.
Pidió que el poder sobrenatural de Dios se mueva y apacigüe las aguas violentas de Honduras.
