Si amar te duele quizá estés involucrada en una relación destructiva, las cuales cada vez son más comunes; de hecho, se calcula que entre 20 y 30 por ciento de la población tiene un vínculo de esta naturaleza. “Estas relaciones son sumamente dañinas y pueden provocar ansiedad y depresión.
Eso sin contar que la persona inmersa en esta situación deja de ser ella misma y actúa en función de su pareja y de las necesidades de ésta, lo que origina un deterioro de las potencialidades del individuo en todos los ámbitos en los que se desenvuelve”, advierte Raquel Liberman, psicoterapeuta.
La psicóloga clínica Martha Lilian Mejía explica que las personas, especialmente las mujeres que sufren por este comportamiento en realidad padecen de un mal que se llama” Síndrome del amor negativo”. Este concepto fue creado por el psicólogo Bob Hoffmman en 1967, basado en sus estudios sobre la conducta de personas que aguantan todo tipo de maltrato, emocional y físico. Entre sus teorías se destaca que éstas pueden llegar a hacer tanto víctimas como victimarios. “Estas conductas vienen del vínculo primario del niño con los padres o quien los cría, desde la infancia” explica Mejía, experta en conflictos de adolescentes y pareja. El amor negativo es hacer cosas malas en nombre del amor. Y para hacer positivo este amor hay que tener mucha conciencia. “La toma de conciencia de que ese tipo de relación se está saliendo de lo normal y así no caer en el síndrome de amor negativo, es necesario realzar que cuando la pareja dice algo hiriente o denigrante, ya no está dentro de un contexto saludable. Debe analizar si está dispuesta a tolerar más tiempo esa situación, porque la celotipia o manipulación va creciendo con el tiempo, por tanto debe estar conciente si quiere pasar el resto de su vida sufriendo y exponiendo a los hijos a ese ejemplo”. De acuerdo con el psicólogo Walter Riso, autor de “Amores Peligrosos”, los estilos afectivos disfuncionales desgastan al otro, le quitan su energía vital, lo acaban lentamente, lo confunden, lo hacen sentir irracionalmente culpable o lo hacen creer que sufrir por amor es un hecho normal .
Estas relaciones son siempre complementarias, es decir, existe un fuerte porque hay un débil. “Hay quienes tienen parejas persecutorias, controladoras e impositivas y aún así continúan con la relación. La responsabilidad es de dos, es compartida”.
Cómo reconocerlos
Walter Riso presenta las siguientes características de las personas con las personalidades que pueden llevarte a un vínculo destructivo:
Histriónico
Paranoico
Pasivo
Narcisista
Obsesivo
Antisocial
