Paraguay
El vicepresidente paraguayo Federico Franco, líder del oficialista Partido Liberal, y dirigentes opositores expresaron ayer su desacuerdo con la decisión del mandatario Fernando Lugo de rechazar el ingreso al país de 500 soldados de EUA para realizar ejercicios militares en 2010.
“No estoy a favor de cercenar o de prohibir cualquier tipo de asistencia que pueda servir para mejorar la salud del pueblo paraguayo”, afirmó a la prensa Franco que, a pesar de integrar la alianza gubernamental, es crítico del presidente. “La presencia, la cooperación en sectores como salud, educación, es absolutamente necesaria”, agregó el vicepresidente, y advirtió que Lugo no debió haber rechazado la presencia de las tropas norteamericanas, cuyos médicos y odontólogos tenían programado atender a unas 19 mil personas necesitadas.
Franco planteó que, contradictoriamente, Lugo permitía la presencia de médicos cubanos que trabajan en oftalmología, algo que nadie cuestiona, y por lo que él mismo se manifestó totalmente a favor.
Lugo anunció el jueves que resolvió cancelar la operación bautizada “Nuevos horizontes”, programada para 2010, entre tropas del ejército paraguayo y de EUA, alegando que la presencia de soldados estadounidenses en la región “fue muy cuestionada” en la última cita ministerial en Quito de la Unión de Naciones Suramericanas, Unasur.
