Honduras
Las marchas a favor de la paz y la democracia en Honduras y de apoyo al nuevo Gobierno continúan en todo el país.
Reafirmando que los hondureños quieren paz, libertad, justicia y democracia, ayer se realizó una marcha en Omoa para pedirle al ex presidente Manuel Zelaya que no regrese a Honduras para vivir en un país con dignidad, armonía y amor.
En esta ciudad se celebró un acto de fe y patriotismo. Muchas familias, con la colaboración y organización de las iglesias Episcopal y Evangélica, se congregaron, mostrando la unión de las religiones.
Los tres kilómetros recorridos por los habitantes de Omoa fueron poco. El deseo de tener un país en que se respeten las leyes y reinen la armonía y la paz es la principal causa de las manifestaciones pacíficas a lo largo y ancho de la República.
Democracia
El sacerdote de la Iglesia Episcopal de Omoa, Francisco Midence, dijo que como municipio los habitantes están interesados en mostrarle al mundo que también creen en la democracia y que se rechaza la injusticia.
“Quisimos decirles al mundo y a los organismos internacionales que Omoa mantiene la posición de las demás ciudades del país”, expresó Midence.
Aseguró que por tal razón las Iglesias tomaron ese papel protagónico para organizar la marcha.
Señaló que todos los grupos religiosos del país piensan lo mismo. “Queremos vivir en paz y tranquilidad, no quisiéramos vivir en un Estado de desorden”.
Unidos
El pastor evangélico Luciano Cruz se refirió a que “Dios ama al pecador y quien vino a separar a los humanos fue la maldad”.
“Los que nos vinieron a dividir son quienes están en contra del amor de Dios; por lo tanto, ahora estamos unidos como compatriotas, como legítimos hijos de Honduras”, dijo Cruz.
Añadió que los hondureños piden paz, un Dios, una ley y un solo prójimo.
Les recordó una cita bíblica a los mandatarios: “El Altísimo reina en el gobierno de los hombres” y en Honduras no será la excepción.
