Honduras
El proyecto de la encuesta y cuarta urna que impulsa el Ejecutivo ha dado un primer resultado: la división del pueblo hondureño.
Éste es el criterio del pastor Oswaldo Canales, presidente de la Confraternidad Evangélica en Honduras.
“Lo que se ha pretendido es dividir a la sociedad. Realmente esto no nos conlleva a nada, una casa dividida entre sí no prevalecerá, no permanece firme”, añadió.
En la mayoría de las resoluciones emitidas en el gobierno de Manuel Zelaya se ha logrado la polarización de la sociedad.
“El problema es que se gobierna bajo improvisaciones, no hay una visión de país, no hay un plan de nación, un barco sin rumbo, cuando las cosas no están claras el pueblo se desenfrena y no sabe hacia dónde va, se polariza la sociedad, parece que tenemos un gobernante que no se preparó para gobernar sino para trabajar bajo crisis, hay que planificar el país que deseamos con el concurso de todos los hondureños. Se trabaja realmente en situaciones, las cuales no construyen, sino más bien destruyen este país”, indicó el religioso.
En una marcha en la que participaron empleados públicos y dirigentes populares a favor de la cuarta urna se lanzaron frases de insulto contra los que se oponen al proyecto de derogar la Constitución.
“Son profundas las heridas, las manifestaciones y expresiones que escuchaba ayer (jueves), lo veo como que estamos creándonos enemigos y todos somos hondureños”, dijo.
Lamentó que hay personalidades que se encargan de inyectar este malestar en la población.
“Qué bueno que el presidente del Congreso (Roberto Micheletti) suspendió las reuniones de ayer (jueves) y hoy (viernes) porque la turba en Ecuador se tomó el Congreso y golpearon al vicepresidente y lo sacaron a patadas, no es así, estamos en el siglo 21, somos republicanos, demócratas”, expresó el evangélico.
Pidió que no se siga engañando al pueblo, al decir que cambiando la Constitución se acabará con la pobreza.
“Hasta el mismo Jesucristo dijo que los pobres siempre estarán entre ustedes”, indicó.
Asimismo, informó que se está en oración y se planifica una “Marcha por la paz” a realizarse el próximo 20 de junio en San Pedro Sula y Tegucigalpa.
“No queremos que la sociedad se siga dividiendo”, justificó.
Si bien es cierto, prosiguió, los políticos están en deuda con Honduras, se deben buscar los mecanismos sensatos en la prudencia para hacer los cambios necesarios.
