Honduras
Los casos sospechosos de influenza A/H1N1 atendidos en los centros asistenciales públicos se han duplicado, confirmaron ayer las autoridades sanitarias. A pesar de las terribles consecuencias de la enfermedad, el Gobierno sigue manteniendo en secreto las pruebas realizadas en Atlanta y dando a cuenta gotas las estadísticas.
Sin una campaña pública de concienciación y prevención, la enfermedad, que ya ha contagiado a 14,400 personas en el mundo y causado 103 defunciones, está fuera de control en Honduras.
El primer caso, una niña de nueve años en San Pedro Sula, se dio a conocer hasta que la menor fue dada de alta, por lo que no se supo su registro epidemiológico. Días después, las autoridades ordenaron el cierre de la escuela donde ella estudiaba, pues varios menores resultaron sospechosos.
El Instituto Nacional Cardiopulmonar, en los últimos tres días, cinco pacientes fueron hospitalizados, entre ellos dos niños menores de cinco años.
La similitud de los casos y el estado delicado de los afectados obligó al personal médico del Hospital del Tórax a decidir el ingreso de los enfermos.
Rubén Palma Carrasco, director del Tórax, explicó que gracias a la vigilancia en los centros de salud se han identificado los casos sospechosos, desde donde son remitidos al Tórax.
Ayer se registraron dos ingresos, una niña de tres años y medio y un joven de 20 años que semanas atrás fue deportado de Estados Unidos.
Instalan más carpas en SPS
La lista de casos sospechosos también se ha incrementado en San Pedro Sula porque se ha presentado un brote de pacientes con algunos síntomas, en especial estudiantes de institutos privados.
Cinco filtros más fueron instalados en los patios del hospital Mario Rivas.
Las autoridades explicaron que esto se derivó de la demanda de pacientes que a diario siguen llegando al hospital con enfermedades respiratorias que a veces se confunden con los síntomas de la gripe A/H1N1.
"Han aumentado los casos de faringoamigdalitis, gripe estacionaria o común, y nuevos casos de conjuntivitis", señaló el director del hospital, Juan Carlos Zúniga.
Las autoridades de la Región Departamental de Salud expresaron que el laboratorio de estudio de casos de influenza continúa operando y recomiendan mantener las medidas de prevención. Según Marco Antonio Pinel, jefe de vigilancia de la Salud, en el caso de Honduras, al igual que en otros países, existe una circulación local del virus, pero no es una circulación sostenida.
