Contrabando, corrupción e ilegalidad es el día a día en la aduana El Poy. Los “furgones lisos” están de moda.
La corrupción impera y ante la falta de conocimiento de las nuevas disposiciones aduaneras y la entrada en vigencia de los Tratados de Libre de Comercio con algunos países, muchos de los pagos que en concepto de impuestos deben ingresar a las arcas nacionales van a parar a los bolsillos del personal de aduanas: administradores, aforadores, plumeros, agentes aduaneros y agentes policiales.
Ésta es una red que ha establecido horarios especiales para que las rastras y camiones circulen sin reportar su paso. Oficialmente, la pluma para rastras y equipo pesado se cierra a las seis de la tarde y se abre a las seis de la mañana. El paso queda abierto para personas, pero los bancos y oficinas de trámites están cerradas.Sin embargo, LA PRENSA fue testigo de cómo rastras, camiones y pipas pasan durante toda la noche sin restricciones.
Al descubierto
Un equipo de LA PRENSA se desplazó a la zona para confirmar la forma en que operan estos empleados gubernamentales en la frontera con El Salvador.
Por la aduana El Poy ingresan diariamente unos 50 furgones provenientes de El Salvador, México, Guatemala y Estados Unidos. Cada vehículo pesado que transita por la zona debe presentar las Declaraciones Únicas Aduaneras, DUA, las cuales deben ser tramitadas en una agencia.
En cada frontera hay grupos organizados de personas que realizan las declaraciones aduaneras falsas, documentos que corresponden a otros importadores, los cuales entregan a los “furgones lisos” para no dejar registro del paso.
Los contenedores que observamos pasar desde las nueve de la noche hasta la una de la madrugada en la aduana fueron registrados en el sistema SIDUNEA, como si los vehículos fueran en tránsito por Honduras y su destino final fuese otro país. Bajo esa modalidad no es necesario registrar qué y cuánta mercadería llevan.
Falsificación
Todas las declaraciones aduaneras deben ser pagadas en un banco del sistema nacional y respaldadas con el sello de la institución bancaria. Sin embargo, en estas aduanas los tramitadores tienen sellos falsos.
“Aquí son falsificadas las declaraciones de tránsito internacional, hábilmente estas personas logran suplantar los números de registro a nombre de otros importadores para introducir la mercadería sin el pago de los derechos”, explica una fuente ligada a las aduanas locales.
También se falsifica el pago de impuestos por productos que no se amparan bajo el TLC.
Otro delito que cometen es el abuso con comerciantes o transportistas desinformados quienes no saben qué productos pagan impuestos, cuáles se amparan en el 1% o cuáles están exentos. Todos estos documentos falsos son firmados y refrendados con el sello “conforme” en la aduana El Poy.
Un ex empleado, que pidió el anonimato, asegura que quien no se suma a la cadena de corrupción es despedido de su trabajo.
“Aquí todo esta coordinado, desde el jefe hasta los que levantan la pluma en la aduana; la propia Policía participa para que la operación al final resulte perfecta. A diario, una persona con contactos puede hacerse ganancias de cerca de cien mil o más dependiendo del número de furgones que pasen”.
Esta defraudación con documentos falsos se hace a plena luz del día, todos los días.Otros prefieren hacerlo bajo el manto de la noche, cuando ya no hay personal en la aduana más que algunos guardias que son parte de la cadena de corrupción. La Prensa captó diferentes imágenes que muestran cómo se opera en las fronteras
Testigos de una noche
Era un jueves del mes de julio cuando LA PRENSA se apostó en las cercanías de la aduana El Poy. La tranca para el paso de equipo pesado cerró a las seis de la tarde como dicta la ley.
A las 10.20 de la noche unas luces y el fuerte ruido de un motor terminaron con la paz de la noche. Era la primera rastra “lisa” del día. El guardia levantó la tranca, lo saludó y lo dejó pasar.
A las 10.40 le siguió una cisterna, pasó y se quedó estacionada en un plantel fuera de la misma aduana, en la carretera que conduce hacia Ocotepeque.
Después dos rastras más aparecieron, saludaron, arrancaron y desaparecieron en territorio hondureño. Según los vecinos de la zona, este tránsito nocturno de mercaderías es el diario vivir. Muchos, incluso, no saben que es ilegal y hablan abiertamente de ello. “La gente quiere trabajar en la aduana hasta sin sueldo, imagínese usted”, dicen.
1 Sidunea es una herramienta de facilitación y agilización aduanera. Es utilizada para registrar declaraciones electrónicamente.
2 El SIDUNEA requiere que todo usuario tenga asignado un código y clave de acceso para efectuar operaciones aduaneras.
Sarmiento: “Estamos investigando estas aduanas” Ante las denuncias, el director de la DEI, Armando Sarmiento, afirmó que se hacen investigaciones en estas aduanas para detectar posibles actividades de corrupción.
“La DEI está haciendo investigaciones en estas aduanas. Hemos cambiado el énfasis y lo orientamos al fraude aduanero, vemos lo que hacen afuera. Las denuncias son menores en comparación con el periodo anterior, las personas se han colocado por concurso y eso nos genera mayor transparencia. La aduana internamente ha cambiado, pero externamente ha sido lo mismo, los tramitadores de maletín son los que más daños hacen”, dijo.
Sobre el paso de los “furgones lisos” en la zona, el funcionario afirma que el sistema electrónico detecta las irregularidades. “Todos los contenedores traen su información electrónica, todo está en el sistema, y prueba de ello fue la acción de los agentes de la DGSEI en Puerto Cortés que lograron detectar el paso de un contenedor que no estaba en el sistema, lo que involucró a la oficial Espinoza y se tomaron acciones.
El sistema electrónico nos ayuda. Un contenedor que sale de El Salvador y pasa la frontera sin ser revisado puede ser detectado. Tenemos dos cosas: la Unidad Antifraude que investiga lo externo de la aduana, dentro de poco vamos a dar a conocer un caso muy grande, lo estamos trabajando.
La otra es Asuntos Internos, que hace investigaciones del comportamiento de los empleados. Hasta el momento hemos despedido a 17 empleados por irregularidades. Hay un cambio en las aduanas, pero afuera no ha cambiado mucho, el problema son las subvaluaciones, las facturas falsas con valores irrisorios, los productos no corresponden con el valor real”.
Honduras