Honduras
Juan Ángel Muñoz, de 11 años, es alumno del cuarto grado de la escuela Arnold Sánchez. Ayer no paró de sonreír, no era para menos, junto al resto de sus compañeros ya estrena un nuevo edificio con todas las comodidades para recibir sus clases.
Más de 11 años transcurrieron para que las autoridades municipales y la mano amiga de una organización internacional se uniera a los vecinos y maestros para construir el inmueble de ese centro educativo, que funcionó en casas de habitación y en un viejo centro comunal.
“Gracias a Dios el sueño de tener un edificio digno para nuestros hijos se hizo realidad”, manifestó Ramón Tinoco, presidente de la colonia 25 de Mayo de la comunidad de Peña Blanca, en donde se encuentra la nueva edificación.
Tinoco, al igual que los demás padres de familia y maestros, había buscado en varias organizaciones no gubernamentales y del Gobierno ayuda para construir la nueva escuela, pero todas las puertas se cerraron. Fue hasta el 2007 que llegó la institución Escuelas para los Niños del Mundo cuando recibieron una respuesta positiva y comenzó el proyecto.
Educación
Allan Gabrie, planificador de proyectos de esa institución benéfica de origen norteamericano, dijo que la meta de ellos es aportar al mejoramiento de la educación de Santa Cruz y otras ciudades de la costa norte.
“Eso lo estamos logrando con la reconstrucción y construcción de escuelas en la zonas más pobres”.
Gabrie explicó que también dos veces al año brindan atenciones de salud a la población; en febrero y julio llegan al país varias brigadas coordinadas por esta ONG para ayudar a las personas con diversos servicios. “Ésta es la cuarta escuela que construimos, la primera fue en Canchías, Caliche y Montesillos, los proyectos los ejecutamos con la Municipalidad y los vecinos que aportan horas de trabajo”.
El altruista recordó que cuando visitaron la comunidad de Peña Blanca y vieron a los niños que recibían las clases hacinados en el viejo edificio del centro comunal, se “les partió el corazón” y rápidamente decidieron emprender la obra que es una realidad.
“Esta es una escuela modelo que consta de seis aulas para clases, una para kínder, biblioteca, cocina para preparar la merienda escolar, dirección y siete sanitarios”, apuntó.
Roberto Pineda, alcalde de Santa Cruz, agradeció el aporte de los miembros de la ONG, pues gracias a ellos se ha solventado una serie de necesidades de los pequeños que recibían el pan del saber en condiciones inadecuadas.
El edil expresó que trabajan junto a estos en la construcción de una aula para primaria y otra para un kínder en la aldea La Bolsita; para el 2010 hay otras obras.
Mario Rodríguez, director distrital de Educación, dijo que gracias a la visión de Escuelas para los Niños del Mundo se ha terminado con la barbarie que se estaba cometiendo con esos escolares que recibían clases en condiciones inadecuadas en un local viejo e inseguro. “Ahora sí tienen una escuela”, dijo.
