Honduras
El 2010 luce prometedor, pero todavía no hay que adelantar las celebraciones.
Las perspectivas económicas dadas a conocer por el Fondo Monetario Internacional, positivas en su gran mayoría, también advierten de un crecimiento económico lento y propenso a recaídas. En síntesis, la economía mundial ha dejado de hundirse, pero aún queda mucho camino por recorrer antes de volver a los niveles de crecimiento anteriores a la crisis, y Honduras no será la excepción.
Ajustes
Las proyecciones de crecimiento han tenido que ser ajustadas conforme la situación económica ha ido evolucionando. Luego de estimaciones iniciales de crecimiento de la economía en el orden del 5-6%, las últimas proyecciones del FMI sitúan la situación hondureña en un decrecimiento de -2% para el cierre del 2009.
La situación se vislumbra mejor, según esa misma proyección, para el año entrante, Honduras tendría un crecimiento económico en torno al 2%, lo cual da un espaldarazo a los esfuerzos empresariales tomando en cuenta que la situación de mejora ocurrirá en la mayor parte del mundo, lo que incluye a los Estados Unidos, nuestro principal socio comercial. Se pronostica que el crecimiento será lento, pero la buena noticia es que lo peor ya ha pasado y la economía mundial, en su conjunto, ha dejado de contraerse.
Implicaciones para Honduras
El economista Julio Gom, presidente del capítulo sampedrano del Colegio Hondureño de Economistas, CHE, prevé que los efectos del fin de la recesión se verán reflejados en el tema de las remesas familiares. “La disminución a septiembre de remesas se calcula en -11%.
Si disminuye el desempleo [en EUA], lo que creemos es que al cierre del año, el tema de las remesas podría mejorarse y quedar probablemente igual a como estaba” antes de la crisis (cuando era de alrededor de $2,500 millones).
Otro aspecto, dice Gom, tiene que ver con las exportaciones, que si bien han disminuido, un aumento de la demanda a consecuencia de la mejoría económica, tendería a fortalecer este sector en momento en que el desequilibrio en la balanza comercial se ha reducido (36.7%) al caer la importación de bienes mucho más de lo que se han reducido las exportaciones. Todo este panorama resulta alentador; no obstante, todavía quedan desafíos a los que hacer frente.
Desempleo
Para Daniel Facussé, presidente de la Asociación Hondureña de Maquiladores, AHM, el principal reto a vencer es el tema del desempleo.
“En los Estados Unidos todavía hay gran desempleo, y esa tasa todavía va a seguir creciendo aunque haya recuperación económica, porque lo último que se recupera son los empleos”, dice Facussé. En tanto esa situación no se revierta, y el presidente de los maquiladores no espera que eso ocurra a corto plazo, industrias como la maquila tendrán que seguir tratando la situación como si aún hubiese recesión. “El crecimiento del desempleo, definitivamente se va a parar”, ofrece Facussé como consuelo.
Diversificación
Finalmente, la diversificación de mercados que evite depender de uno solo también será importante para minimizar el impacto de futuras crisis. “Ahora estamos exportando más a Europa que lo que exportábamos unos años atrás y tenemos un espacio enorme con Asia, de modo que hay oportunidades para Honduras”, dice María Elena Mondragón, expresidenta del Banco Central de Honduras. “Todo lo que sea diversificación de mercados de exportación es importante”, añade.
Petróleo: Precio estable, por ahora
La recuperación de las principales economías del mundo, que comienzan ahora a salir de la recesión, hace surgir ciertas preocupaciones en cuanto a si con el aumento de la producción industrial, aunado a una mayor demanda de recursos energéticos, impulsará los precios del petróleo hacia arriba, tal como ocurrió poco antes de declararse la crisis financiera internacional.
Mario Del Cid, miembro del Consejo Hondureño de la Industria Petrolera, Cohpetrol, descarta por el momento un aumento descontrolado en los precios del barril de crudo. "Hay altos inventarios y una capacidad de producción que excede la demanda, por lo que se esperaría que el impacto en el precio no sea severo, sino que se mantenga", dice Del Cid. Explica además que "si la economía se reactiva, naturalmente va a aumentar el consumo, lo que no tiene impacto en el precio local porque eso viene del comportamiento del precio internacional, pero un aumento de la demanda local por el aumento en la producción es algo positivo para el país".
El precio en los mercados internacionales se ha mantenido relativamente estable alrededor de los 70 dólares el barril, y según Del Cid, los analistas coinciden en descartar excesivos incrementos como los registrados en julio de 2008, cuando el precio por barril rondó los 150 dólares.
