Estados Unidos
El Congreso de Estados Unidos parecía prepararse ayer para pronunciarse la semana próxima sobre un plan de rescate de la industria automotriz. Ayer se alcanzó un "acuerdo de principio" para el voto de una ayuda a las firmas automotrices, según una fuente cercana a los legisladores demócratas.
"No hay acuerdo definitivo, sino un acuerdo de principio", dijo esta fuente que rehusó indicar una cifra. Sin embargo, a pesar de los 34 mil millones de dólares solicitados por las empresas, el Congreso podría en una primera etapa desbloquear un mínimo de 15 mil millones, durante un voto de las dos cámaras del Congreso.
Dos de los tres grandes fabricantes de Detroit, General Motors y Chrysler, advirtieron que podrían verse enfrentados a la quiebra antes de fin de año si no recibían ayuda de los poderes públicos. El Congreso podría liberar de urgencia al menos 15 mil millones de dólares para las automotrices, antes de que el presidente electo Barack Obama y su fortalecida mayoría demócrata en la Cámara de Representantes y el Senado entren en funciones en enero y elaboren un plan de recuperación a mayor plazo para el sector.
Pero antes de esto, los demócratas deben llegar a un compromiso con la oposición republicana y el gobierno de George W. Bush, cuya postura es la de no sacar dinero de los fondos del plan de rescate de los bancos. "No permitiremos ningún préstamo sobre el programa de desarrollo de tecnologías avanzadas sin una garantía de reembolso de los fondos en un plazo de varias semanas", indicó la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.
Dato
General Motors y Chrysler son las que más necesitan la ayuda gubernamental, pero Ford, con menos problemas, también recibiría ayuda.
