Estados Unidos
14.05.2009 - María Carpenter EFE •Reportajes - redaccionSPAMFILTER@laprensa.hnLa crisis y la preocupación creciente por el medio ambiente han hecho que la imaginación recupere el terreno que había perdido desde hace muchas décadas. Mientras se investiga la posibilidad de crear un coche ecológico cien por cien y con máxima autonomía, se ha presentado Puma, un curioso invento que no contamina y esquiva los atascos.
Entrar en las ciudades es un problema que ya nos afecta a todos. Atascos, semáforos, interminables horas que se pierden metido en un habitáculo metálico que termina por sernos odioso y que, además, no sabemos nunca dónde aparcar.
Si la tendencia de la industria automovilística era crear grandes coches capaces de correr a altas velocidades, los objetivos se han invertido, puesto que no sólo el combustible necesario para ello es demasiado caro, además contamina y los vehículos tradicionales ya no resultan útiles ni prácticos.
Para solventar estos inconvenientes y; sin embargo, podernos trasladar por la ciudad sin tener que utilizar la primaria herramienta de las piernas, el gigante estadounidense General Motors está colaborando con la empresa Segway, creadora del patín autopropulsado, para fabricar un vehículo con dos ruedas que pueda moverse con facilidad entre el denso tráfico de las ciudades.
El prototipo Puma, acrónimo de Personal Urban Mobility and Accessibility, es un “minicoche” eléctrico e inteligente capaz de interactuar con el resto de vehículos de su familia e incluso aparcar solo.
Aunque el coche fue lanzado hace ocho años, no llegó a convertirse en un producto que alcanzara éxito por sus altos costes y las restricciones de su uso en muchas jurisdicciones.
Para evitar golpes
Ahora, General Motors espera tener el Puma desarrollado plenamente en el año 2012 con todos los adelantos para que se convierta en el automóvil ecológico por antonomasia.
Con baterías eléctricas de ión-litio en combinación con un sistema digital de gestión inteligente de la energía y con un balancín de dos ruedas, le permite tener un bajo nivel de emisiones.
Diseñado como un habitáculo semicerrado, Puma es un vehículo eléctrico biplaza y que, con sólo dos ruedas, es capaz de conducir y estacionar de manera autónoma, así como de detectar a otros vehículos para evitar colisiones. El innovador vehículo está dotado de tracción eléctrica, así como de dirección y frenos electrónicos.
Desarrolla una velocidad máxima de 35 millas por hora, 55 kilómetros por hora, tiene una autonomía de 56 kilómetros y su batería tarda entre cuatro y cinco horas en cargarse. Es ecológico, ya que favorece el ahorro energético al tiempo que no emite ningún tipo de gas contaminante a la atmósfera.
