Iraq
El primer ministro de Irak, Nuri al-Maliki, dijo ayer que no intervino para conseguir una pena de cárcel contra el periodista que lanzó sus zapatos al ex presidente George W. Bush, pero dijo que su condena no fue tan grave, pues pudo haber sido condenado a la pena capital.
Al-Maliki mostró escasa simpatía por el periodista Muntadhar al-Zeidi, un hombre que muchos iraquíes consideran un héroe.
En la entrevista, al-Maliki se mostró en desacuerdo con muchos iraquíes que han defendido el acto de al-Zeidi de lanzar sus zapatos contra Bush en el curso de una conferencia de prensa efectuada en Bagdad.
Al-Zeidi fue condenado hace algunos días a tres años de cárcel por un tribunal iraquí. Muchos iraquíes expresaron sus sospechas de que el gobierno de al-Maliki, respaldado por EUA, amañó el juicio. Abogados defensores dijeron que no tenían evidencias de interferencia, aunque afirmaron que la condena era excesiva, pues el acto de al-Zeidi fue una expresión de libertad, no un delito.
El presunto delito del periodista, dijo al-Maliki, podría haber derivado "en una sentencia de hasta 15 años, o su ejecución", de acuerdo a "la ley iraquí". AFP
