Sudán
En su primer viaje a la región de Darfur, el presidente de Sudán, Omar al-Bashir, amenazó ayer con echar a más grupos de asistencia humanitaria y expulsar a diplomáticos y a soldados del cuerpo de paz, luego de que la Corte Internacional de Justicia emitiera contra él una orden de arresto, acusándolo de crímenes de guerra.
"Respetaremos a aquellos que nos respeten. No interfieran en algo que no les concierne", dijo al-Bashir. "No hagan nada que pueda dañar la seguridad y la estabilidad del país".
El presidente sudanés dijo que "cualquiera que se desvíe, no le permitiremos permanecer aquí... ya se trate de una organización voluntaria, un embajador, una misión diplomática o fuerzas de seguridad". Sudán ya ha expulsado a 13 de sus principales grupos de ayuda que operan en Darfur, como parte de su respuesta a la decisión del tribunal, adoptada la semana pasada. Sudán ha acusado a los grupos de cooperar con la corte, que tiene su sede en La Haya, Países Bajos. Al-Bashir fue recibido en El Fasher, Darfur, por millares de simpatizantes, algunos de ellos montados en caballos y camellos. AP
