Zimbabue
Robert Mugabe aseguró ayer que seguía "a la cabeza" de Zimbabue aunque comparta el poder con su rival Morgan Tsvangirai, ante miles de seguidores que festejaban a lo grande su 85 cumpleaños en un país hambriento, arruinado y afectado por el cólera.
El Presidente cortó su tarta y lanzó un discurso en el que advierte que seguirá expropiando las fincas de los granjeros blancos.
Mientras Mugabe se come la tarta y celebra su fastuoso cumpleaños, la ONU calcula que siete de los doce millones de habitantes de Zimbabue precisarán ayuda alimentaria para sobrevivir.
Según el propio partido de Mugabe, Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico, Zanu-Pf, la fiesta costaría 250 mil dólares, aunque los medios oficiales redujeron la cifra a 10 mil.
El jefe del Estado, que dirige Zimbabue desde su independencia en 1980, se mostró inflexible sobre la reforma agraria lanzada en 2000, a pesar de que ha arruinado la agricultura. "Quiero que esto se sepa porque algunos de ustedes piensan que ya no estamos en el poder: según este acuerdo -de reparto del poder- tenemos un gobierno ampliado con un presidente a la cabeza, seguido de dos vicepresidentes, después el primer ministro Tsvangirai y dos viceprimeros ministros", dijo Mugabe.
Con traje gris y pañuelo rojo de la Zanu-PF, Mugabe, acompañado por su esposa Grace y dos de sus tres hijos, recorrió la alfombra roja en los jardines de la Universidad de Chinhoyi, para dirigirse a los dos grandes pasteles decorados con los colores de la bandera de Zimbabue dispuestos para la fiesta.
Después de que el gobernante cortó la tarta, en la que se leía "larga vida a Mugabe", camareros elegantemente uniformados la repartieron a los invitados, mientras unos coros, que estaban ocultos, cantaban el Cumpleaños Feliz y grupos de danza entretenían a la concurrencia.
Cólera y expropiaciones
La epidemia de cólera que ha afectado en los últimos meses a más de 83 mil zimbabuenses y causado cerca de 4 mil muertes no estuvo ente los temas del discurso de Mugabe, quien, limpiándose con una servilleta de té tras comerse su rebanada de tarta, arremetió contra los granjeros blancos.
La caótica reforma agraria iniciada por Mugabe hace una década ha sido la causa de que el país haya caído en la miseria, con falta de alimentos y otros suministros básicos, y un desempleo del 94 %.
