Honduras
La incidencia de las extorsiones mediante llamadas telefónicas ha aumentado en los últimos dÃas.
Los Ãndices de ese ilÃcito bajaron casi a cero en mayo, junio y julio, luego de que las autoridades policiales diseñaran una estrategia apoyada por una campaña de LA PRENSA para contrarrestar la ola de extorsiones en los primeros meses del año.
Éste uno de los delitos con que los malhechores consiguen dinero fácil y rápido.
Los extorsionadores toman números de teléfonos al azar en las páginas amarillas de las guÃas telefónicas o que aparecen en rótulos de negocios y llaman haciéndose pasar como clientes o amigos de la familia para conseguir información de sus vÃctimas.
Los delincuentes, antes de llamar, se asesoran para conocer las funciones de los perjudicados o lo que venden en sus negocios.
Empleados cómplices
Una de las artimañas de los extorsionadores es la intimidación, creando temor en los afectados.
La PolicÃa ha comprobado que las bandas dedicadas a extorsionar a los medianos y grandes empresarios obtienen información de sus propios empleados.
Agentes de investigación informaron que muchos delincuentes dedicados a este tipo de delito averiguan cuántos hijos tiene la persona a quien van a llamar, por dónde transita, cuántos vehÃculos posee y su domicilio.
El subinspector Edgardo Gallegos, vocero de la Dirección General de Investigación Criminal, dijo que cuando los extorsionadores obtienen información real de la vÃctima, hacen la primera llamada exigiendo que les pasen a la persona que ellos pretenden extorsionar bajo el argumento de que tienen información de su interés.
Muchas veces, por desconocimiento, los empleados proporcionan información.
Agentes de la sección de pandillas manifestaron que cuando los maleantes logran que sus vÃctimas les paguen el dinero que les exigen, que piden dejar en lugares que les indican, poco después vuelven a esquilmarlas.
Eso se da si la persona accede a sus exigencias con facilidad.
La incidencia
El vocero de la PolicÃa de Investigación, Edgardo Gallegos, mencionó que el número de denuncias de extorsiones no es tan alto como a inicios de año.
Indicó que se registra formalmente un promedio de diez denuncias por mes.
Pero la cifra negra de ese ilÃcito, o sea las extorsiones que no denuncia la ciudadanÃa por temor a represalias de los maleantes, es mucho más alta.
"Cuatro meses atrás recibÃamos en las oficinas de la Dgic unas diez denuncias por dÃa", dijo el subinspector Edgardo Gallegos.
Las autoridades policiales aseveraron que no han matado a ninguna persona que no haya pagado dinero por extorsión.
Equipo especial
Gallegos manifestó que ellos siempre tienen un equipo especial para atender las denuncias de extorsiones y las personas afectadas pueden acudir a las oficinas de ese cuerpo de seguridad ubicadas en el barrio La Guardia, donde serán atendidas por los investigadores.
Recomendaciones
Autoridades policiales señalaron que es importante que este delito sea denunciado antes de que las vÃctimas negocien con los extorsionadores porque después se vuelve complejo.
"Las personas, antes de negociar, deben ser asesoradas por miembros de la PolicÃa porque cuando los extorsionadores logran su objetivo, vuelven a llamarlas para esquilmarlas de nuevo", aseveraron investigadores.
Los dueños de empresas o cualquier otra persona tienen que exigirles a sus empleados no dar información de la familia.
Los ciudadanos que están pasando por este tipo de situación pueden llegar a las instalaciones del Ministerio Público, a la primera estación de la PolicÃa o llamar a los números 550-3125 y 556-5232.
