Honduras
Olimpia y Motagua defraudaron ayer al empatar 0-0 en el súperclásico capitalino. El marcador fue el resultado de la mediocridad que mostraron ayer los dos conjuntos de la capital, jugando un fútbol pobre, sin intensidad que aburrió a los espectadores en el estadio Nacional.
Las águilas azules se salvaron de salir goleadas y todo gracias a la displicencia de los delanteros blancos que anduvieron con la pólvora mojada y el norte sin calibrar.
El delantero olimpista Ramiro Bruschi no quiso que su nombre quedara grabado como el autor de los goles del triunfo ya que falló todas las oportunidades que tuvo.
Una de las jugadas que lamentará Sergio Diduch, delantero del Motagua, fue al minuto 14 cuando luego de un pase preciso de Leonado Isaula quedó solo frente al portero blanco Donis Escober y ante una clara increíble falta de técnica y habilidad en un futbolista no pudo quitarse la marca del arquero que con el pie le quitó el balón y dejó a todos los motagüenses lamentándose por no haber aprovechado la tan clara oportunidad.
Después de esta jugada, el dominio del primer tiempo fue absolutamente blanco. Olimpia dominó a placer, pero los botines de los delanteros Everaldo Ferrerira y Ramiro Bruschi estaban al revés.
El brasileño Ferreira tuvo una gran oportunidad luego de quitarse dos marcas azules y al quedar con el claro en la defensa se cuadró para sacar un fuerte disparo que el final no fue más que un churro y el tiro salió supersuave. A los 38 minutos el volante creativo blanco Dani Turcios soltó un hermoso disparo con efecto, pero el portero Donaldo Gonzales se metió en medio de la trayectoria del disparo que se aprestaba a incrustarse en el ángulo y espectacularmente le dijo no a esa pelota.
La ansiedad por anotar un gol se estaba apoderando de los jugadores del campeón y los estaba haciendo fallar jugadas claras. Bruschi pudo poner arriba a los leones en el primer tiempo, pero no quiso.
A los 42 minutos el portero Gonzales comete un error casi mortal al querer dominar el balón con los pies dentro del área y no poder hacerlo y Bruschi casi cayéndose mandó el balón sobre el marco.
Cuando la etapa inicial estaba concluyendo, los azules reaccionaron. El volante izquierdo Emilio Izaguirre soltó un zapatazo de unos 30 metros que pegó en el lateral y se estrelló en la espalda de Donis Escober y luego el balón salió ligeramente desviado haciendo suspirar a los aficionados motagüenses.
NUNCA LLEGARON LOS GOLES
En el comienzo de la segunda etapa, Olimpia volvió a llevar la voz cantante del partido; pero nuevamente sus delanteros anduvieron por la calle de la amargura.
Everaldo demostró que no está en un buen nivel. Un fuera de juego lo salvó del ridículo y la vergüenza ya que quedó solo frente al portero y sin ninguna marca que lo presionara soltó un remate que casi saca la pelota del estadio, una pena en un jugador profesional.
Los jugadores de Motagua solamente se dedicaron a defenderse y a tratar de destruir todos los avances de los blancos que desaprovecharon jugadas a placer, ya que nunca pudieron concretar un tan sola jugada de la infinidad que tuvieron en todo el partido.
Al igual que en la primera mitad, uno de los que se cansó de fallar oportunidades de gol fue el delantero Raimiro Bruschi, algo raro en él, pero siempre hay una primera vez y ayer le tocó sentir la impotencia.
Algo que estuvo causando expectación durante los días previos al clásico era la inclusión de Jocimar con los leones. Pero esa expectativa se convirtió en 20 minutos en desilusión ya que entró a hacer nada al terreno de juego, fue un hombre menos.
Cuando faltaban 10 minutos para terminar el partido, Olimpia creó un excelente contragolpe en los pies de Erick Andino que avanzó a grandes zancadas pero que se olvidó que llevaba a Bruschi a la par ya que nunca le pasaba el balón y cuando lo hizo la Rata sacó un raquítico remate que se quedó sin ningún problema y con esto se esfumó la última oportunidad clara del partidos.
CIFRA
128 Partidos enfrentados cumplieron ayer Olimpia y Motagua. Los blancos han ganado 69 veces y los azules 41, empatando 73 juegos.
25 Juegos son los que lleva el brasileño Jocimar Nascimento, delantero del Olimpia, sin poder marcar un tan solo gol en la Liga Nacional.