Reino Unido
Cuando el Barcelona jugaba con un hombre menos y parecía moribundo, Andrés Iniesta marcó un gol en los descuentos que le dio ayer al conjunto español el empate 1-1 contra el Chelsea y el pase a la final de la Liga de Campeones.
El gol de visitante fue suficiente para sellar el boleto del Barça a la final del 27 de mayo en Roma contra el Manchester United, que el martes aplastó 3-1 al Arsenal. El partido de ida terminó 0-0 la semana pasada en el Camp Nou.
La anotación de Iniesta a los tres minutos de los descuentos, con un remate al ángulo desde la medialuna, desdibujó el gran desempeño del Chelsea, que ganaba 1-0 con un gol de Michael Essien a los nueve minutos.
Los azulgranas terminaron con diez jugadores por la expulsión de Eric Abidal a los 66 minutos tras una falta sobre Nicolás Anelka.
MILAGRO DE INIESTA
Cuando las esperanzas parecían perdidas para el Barça, Iniesta salió a su rescate con un gol de otro partido. El mediocampista recibió un pase de Lionel Messi, hasta entonces casi invisible, y sin tomar vuelo envió la pelota al ángulo izquierdo del arco defendido por Petr Cech, que se tiró fútilmente tratando de evitar la diana.
"El golazo de Essien nos ha condicionado. Han decidido hacer lo que hicieron en el partido de ida, todos atrás, esperando la contra", comentó el técnico del Barça, Pep Guardiola. "Nosotros atacamos desde el primer día hasta el último".
En el Chelsea el resultado dejó un sabor muy amargo. Tantos sus jugadores como su técnico no ocultaron su malestar con el árbitro noruego Tom Henning, tres penales a favor de los ingleses.
"Lo que impera es una sensación de que nos robaron, de una injusticia", dijo Hiddink. "Es por eso que los jugadores se molestaron tanto y comprendo la reacción que tuvieron".
El desenlace evitó una reedición de la final inglesa del año pasado en Moscú, donde Manchester United venció al Chelsea en una definición por penales. También mantiene al Barça en curso para conquistar tres títulos esta temporada: la Champions, la liga española (donde es holgado líder) y la Copa del Rey. El gol del Chelsea fue digno de un capítulo aparte.
