Honduras
El Victoria refrendó su fuerte hegemonía sobre su archirrival Vida al someterlo con apuros 3-2 en el clásico ceibeño disputado ayer con buen ambiente en el estadio local.
Quienes pensaron que la Jaiba les facilitaría las cosas a sus paisanos para ayudarlos a escapar del sótano se equivocaron. "No les vamos a regalar nada", anunció el directivo jaibo "Cóndor" Mejía, y eso se reflejó en la cancha.
Y no se debió a que el Victoria fue mejor o a que el Vida fue peor; fue porque los jugadores sacaron lo que llevan adentro en el momento preciso, cuando debían y podían.
El delantero José "Baba" Güity anotó por los cocoteros a los 9 y los 51 minutos. Víctor Ortiz a los 27 y 88, y Pedro Fernández a los 51, lo hicieron por la Jaiba.
Los equipos finalizaron las acciones con dos hombres menos. El árbitro Marlon Muñoz, de regular actuación, expulsó a Francisco López y Carlos Salinas del Vida y a Ninroll Medina y Marcelo Segales del Victoria.
El partido
El Vida arrancó impetuoso con intenciones de llevarse los tres puntos para quebrar la hegemonía lechera y dar un paso más hacia arriba. "Baba" Güity no tardó en evidenciarlo en la pizarra cuando se metió entre los centrales y soltó un disparo bajo que penetró pegado a un poste, sin que Diego pudiera evitarlo, 1-0.
La Jaiba no se amilanó y tras el susto ordenó sus piezas y fue arriba con un fútbol mejor trenzado, rompiendo la resistencia del Vida hasta lograr la remontada. El novato Víctor Ortiz puso el 1-1 al resolver una gran habilitación de Mario Gómez. Pedro Fernández subió la cuenta 2-1 antes de irse al descanso.
Sufra la marea roja
En la segunda parte, el partido se volvió más apretado y el árbitro recurrió a las tarjetas para enfriar los ánimos. Producto de ello expulsó a dos jugadores de cada lado y amonestó a otros tantos con la preventiva amarilla.
Arrancando las acciones, "Baba" niveló transitoriamente el marcador 2-2, sobando de cabeza un servicio a tres dedos de Juan Pérez. Cuando parecía que el "clásico" finalizaba con el reparto de puntos, surgió Víctor Ortiz con disparo de media vuelta, marcando el 3-1 definitivo.
