Honduras
Con gritos que decían ¡Marathón, Marathón! por un lado, y por el otro ¡Real España, Real España! relampagueó anoche el estadio Morazán en el segundo juego de la final del fútbol de Hoduras.
Un estadio completamente a oscuras y adornado con juegos pirotécnicos hizo que los aficionados se emocionaran y empezaran a hacer vibrar el coloso de San Pedro Sula como nunca.
Con caras pintadas, cabellos verdosos y melenas aurinegras, los espectadores de la fiesta futbolera gritaban y coreaban las canciones de sus amados equipos. Todo era fiesta, nadie cabía en las graderías, ni una aguja, todos esperando el excitante desenlace de este choque para luego ir a celebrar la victoria.
No había mañana y cada quien vivía el momento, las barras se miraban con recelo, gritando y defendiendo a su equipo con seguridad de que levantarían la copa. Fue la fiesta más grande y hoy ya se tiene al nuevo Monarca de nuestro paí