Honduras
La crisis económica, la prosperidad humana, la energía, el cambio climático, la migración, la seguridad pública y la gobernabilidad democrática fueron los siete temas que el secretario general de la organización, José Miguel Insulza, enumeró como prioritarios en su discurso inaugural en la 39 Asamblea que se celebra en la ciudad.
"Esta Asamblea tiene en su agenda, como ya es costumbre, temas de relevancia para la marcha de nuestro sistema. La creciente violencia en la región, los mandatos de la reciente Cumbre de las Américas, la revisión de nuestra acción común en Haití, las criticas recientes a la acción de los organismos de derechos humanos y la cuestión de Cuba son asuntos de especial importancia para nuestro trabajo futuro", enfatizó. Gran parte de su ponencia se centró en la crisis mundial, que afecta a la región.
Aunque el tema de Cuba no tuvo el realce que algunos cancilleres y mandatarios hubiesen querido, en su discurso, Insulza resaltó que existe en el hemisferio un amplio espacio para una agenda interamericana, hay asuntos que tienen que ver con todo el hemisferio. "Sobre el tema de Cuba no creo que deba hacer en este momento un comentario adicional, pues mi posición es ampliamente conocida y los cancilleres emitirán una opinión en las próximas horas", señaló. Insulza dejó entrever que en este tema están involucrados los principales valores que dan sustento a nuestro sistema: "la inclusión que proclama nuestra carta fundacional y la democracia que hemos consagrado en nuestra carta democrática interamericana".
"No tengamos miedo de discutir este tema, pero recordando precisamente ese pasado, pongamos por delante la voluntad de alcanzar consensos...
He buscado en estos cuatro años como secretario general que la OEA se llene de temas relevantes", dijo Insulza, que celebraba en la Asamblea su cumpleaños 66.
Indicó que no es fácil alcanzar todas las metas porque somos diversos y la región ha vivido en estos años en permanente y acelerado cambio.
"Pero compartimos valores cuya vigencia hemos conquistado con grandes sacrificios y eso nos obliga a buscar siempre los consensos para avanzar en común", agregó.
Insulza defendió la OEA y dijo que cuando escucha voces que llaman a terminar con la organización se pregunta cuántas décadas se requieren para construir algo semejante y quién haría el trabajo que hacen dentro de la realización. El secretario general manifestó que lo preocupante es que estas voces surjan cuando se abre ante nosotros la posibilidad de un fortalecimiento del sistema interamericano que no se ha tenido desde mucho tiempo. En el discurso se destacó que EUA tiene un presidente que goza de popularidad. "Demos una oportunidad a que todo esto fructifique y no nos apresuremos a dividirnos por discrepancias o prejuicios".
Comentó que la OEA ha cambiado mucho en estos años, pero puede cambiar y mejorar más.
Piden levantar la suspensión de Cuba
El discurso inaugural del mandatario Manuel Zelaya no tuvo la trascendencia esperada y prácticamente pasó desapercibido para los medios de comunicación. El mandatario no desaprovechó la tribuna para hablar de la cuarta urna frente a un auditorio que esperaba más sobre el tema de la no violencia en el istmo, pero fue de lo que menos se habló.
En lo que sí se extendió fue en el tema de Cuba. "No podemos irnos de esta asamblea sin reparar la infamia contra un pueblo que, basado en esta resolución, la gran democracia americana lo ha mantenido cercado con un bloqueo inútil, que para lo que sí ha servido es para demostrarle al mundo que hay pueblos dignos y valientes que prefieren sufrir antes que ver mancillada su divinidad, su libertad, su dependencia y su soberanía. Se debe derogar porque si se mantiene lo actuado, es ser cómplices hoy de un error cometido hace 47 años". Dijo que una nación debe dar a otros el mismo trato que desea recibir de éstos.
De buena fuente
Engaño
El familión Zelaya hizo de las suyas otra vez, al poner en aprietos al Departamento de Estado de EUA. Y es que a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, se le pidió una reunión bilateral la noche de su llegada. Ella, muy cumplida con su cargo, aceptó hacerla a pesar que sería después de las diez de la noche. La sorpresa fue cuando en vez de tener un encuentro con el mandatario de la nación sede de la Asamblea, comenzaron a desfilar los miembros del clan Zelaya a pedir fotografías con la ex primera dama de EUA, como si fuera una estrella de Hollywood. La diplomática se comportó a la altura y pese al engaño se vio obligada a posar con madre, hijos y hasta con las nietas de Mel. La gracia del Presidente le costó un llamado de atención a más de algún miembro del equipo que acompaña a Clinton.
Cuarta urna
Y no se aguantó... a pesar que ninguno de los miembros de la OEA ni de la prensa extranjera tenía la menor idea de lo que significa la "cuarta urna", Mel se sintió en una concentración del Poder Ciudadano y soltó el comercial. Ante la mirada desconcertada de los presentes, Zelaya dijo -por enésima vez- que la consulta va el 28 de junio, que deben dejar expresarse al pueblo, que es necesaria...... sólo faltaron Carmen y El Chele para completar el anuncio. A estas alturas del discurso, aún no hablaba de los secuestros, matanzas, ni la delincuencia que mantiene en zozobra a siete millones de hondureños, y tampoco del narcotráfico. Al final, la prensa acreditada y los ministros se preguntaban ¿qué es eso de la cuarta una de Mel?
Desviación
Al fin, el tema de la violencia apareció, corto y fugaz, como si en Honduras no pasara nada. Segundos después se esfumó entre las líneas que había preparado Casa Presidencial para los invitados especiales. Ahora tocaba quedar bien con Fidel: varios minutos de la disertación fueron para pedir que Cuba, a quien no le interesa volver a la OEA, regrese al organismo.
Indignación
El que ni llegando calladito se salvó fue el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega. En cuanto las "chonas" supieron que el padrastro de Zoilamérica estaba en el árabe, agarraron pancartas e indignadas se plantaron en las afueras de la sede a protestar.
Colmo
Y otra que tenía hastiados a los cancilleres, incluidos a sus panas de Nicaragua y Venezuela, es la flamante canciller hondureña Patricia Rodas. La mujer está tan obsesionada en quedar bien con el comandante Fidel Castro que seguía insistiendo en discutir el tema de Cuba, cuando todos los asistentes le decían que no, que tenían que almorzar. La prensa extranjera, que es dura, ya la marcó porque ayer varios corresponsales se lamentaban que no tenía la capacidad de dirigir la sesión al ver que varios cancilleres se levantaron y la dejaban con la palabra en la boca.
