Honduras
Como una ofensa a las mujeres y a la patria consideraron la llegada del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, un grupo de féminas que protestaron ayer a pocas cuadras de donde se realizaba la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, OEA.
Ayer la ciudad se convirtió en un punto de concentración de protestas pues miembros de varias instituciones aprovecharon la visita de los cancilleres que integran la OEA para manifestarse.
Las que lograron llegar más cerca de las instalaciones del Club Social Hondureño Árabe, donde se desarrollaba la asamblea, fueron las mujeres miembros del movimiento Visitación Padilla.
Las féminas condenaron que Daniel Ortega participe en la asamblea que tiene entre sus temas “La no violencia” cuando éste ha sido acusado de haber violado a su hijastra Zoilamérica.
“Él es un abusador de mujeres y nosotras somos defensoras de los derechos humanos. Es indigno que hablen de ‘la no violencia’ con un visitante de ese tipo”, expresó Gladys Lanza, coordinadora nacional del movimiento.
También se manifestó otro grupo integrado por ciudadanos de diferentes países para pedir que cese el bloqueo al pueblo cubano.
Golpiza y detenidos
Mientras que en el parque central de la ciudad los familiares y amigos del periodista y ex diputado Bernardo Rivera pedían a sus captores su liberación, al mismo tiempo que exigían la renuncia del ministro de Seguridad, Jorge Alberto Rodas Gamero.
El grupo emprendió una marcha a eso de las 9.45 am en el parque central, los manifestantes pretendían llegar hasta el Club Social Hondureño Árabe; sin embargo, en el bulevar de la Fuente Luminosa un grupo de antimotines les cerraron el paso.
Los parientes de Rivera, entre ellos su madre Elvira Díaz y hermanos, retornaron al parque central donde permanecieron a la espera de la llegada de los cancilleres y la secretaria de Estado de EUA, Hillary Clinton, quienes tenían previsto un almuerzo en el Salón Consistorial de la Municipalidad .
Minutos antes de la llegada de Clinton, los agentes policiales empezaron una discusión con los protestantes a fin de desalojarlos de la calle y del parque.
En ese momento empezaron los empujones y los antimotines no sólo golpearon a varios de los familiares y amigos de Rivera, sino también detuvieron a unas cinco personas que participaban en la manifestación, entre ellos el abogado Jacobo Rivera, hermano del secuestrado.
La pregunta que todo el mundo se hizo es por qué la Policía no le dio similar trato a los sindicalistas de Nicaragua, El Salvador y Honduras que abogaron por Cuba y que protestaron el lunes en el parque.
Otras marchas
Frente a la catedral se apostó otro grupo de personas solicitando a los cancilleres no tocar el tema de “La no violencia” de manera superficial. “Vivimos la violencia en todos los sentidos, con malos salarios, con la no contratación de mujeres y maltratos”, expresó Iris Munguía, representante del Sindicato Bananero.
Un grupo de jóvenes protestó también en contra de la cuarta urna en la Fuente Luminosa.
