Honduras
Un ambiente de tensión se vivió ayer en la capital cuando cientos de militares se desplegaron, un día después de que el presidente Manuel Zelaya destituyera al jefe del Estado Mayor, en medio de la expectación por una consulta que promueve el mandatario para reformar la Constitución y permitir la reelección.
Desde el Primer Batallón de Infantería, cinco kilómetros al oeste de la capital, los militares se desplegaron en los alrededores de la Casa Presidencial y en el aeropuerto Toncontín.
La movilización de las tropas se realizó para prevenir posibles disturbios provocados por organizaciones populares e indígenas que apoyan a Zelaya en su propósito de llevar a cabo la encuesta en que se interrogará a la ciudadanía sobre si aceptaría una convocatoria a reformar la Constitución.
Con excepción de las organizaciones populares de izquierda, todos los sectores se oponen públicamente a la consulta, declarada ilegal por la Fiscalía y la Corte Suprema de Justicia.
En vista de ello, los altos mandos militares se han negado a distribuir las urnas y el material para la realización del sondeo.
En represalia, Zelaya destituyó la noche del miércoles al jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez, y aceptó la renuncia del ministro de Defensa, Edmundo Orellana.
Asimismo, renunciaron los comandantes de las demás ramas de las Fuerzas Armadas, Ejército, Naval y Aérea, en solidaridad con sus mandos removidos.
Muchos críticos creen que la intención del mandatario es ampliar su periodo presidencial con asesoría de miembros de la Alba para garantizar su continuidad en el poder, a fin de implantar un modelo socialista.
Ambiente
Calles casi desiertas, negocios cerrados, estaciones gasolineras y supermercados abarrotados son muestra de la histeria colectiva ayer en la capital.
La convulsión que se ha apoderado de la ciudad en los últimos días explotó ayer cuando el presidente Manuel Zelaya Rosales encabezó una turba que ingresó en la base aérea Hernán Acosta Mejía para recuperar el material de la encuesta popular, denominada cuarta urna.
Familias abarrotaron los supermercados en busca de productos básicos ante una posible emergencia. Marcela Torres, residente del barrio El Bosque, fue una de las capitalinas que surtieron su despensa. “Ahora sí veo que la situación está más crítica. El poco ahorro que tenía en el banco lo fui a retirar para comprar comida”, dijo.
Economía y educación
La tensión se palpaba ayer y era visible en las calles, más vacías que de costumbre, sobre todo en el centro de Tegucigalpa, donde varios negocios cerraron sus puertas al público después del mediodía.
Los empresarios del Distrito Central vaticinan un ambiente de tensión para este fin de semana.
Mario Bustillo, director de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa, CIT, anunció que esta entidad aconseja a los comerciantes que no abran sus negocios.
“Depende de cómo continúe la situación en la ciudad y en el país; lo más aconsejable es cerrar todo el fin de semana”.
Bustillo afirmó que la posición de la Ccit es contundente: “La encuesta es una ilegalidad, decretada por las autoridades competentes, que no va de acuerdo a un Estado de derecho y aconsejo a la población quedarse en sus casas, no votar ni a favor ni en contra”, puntualizó.
Resguardo policial
Por la inseguridad que se respira en la ciudad, las autoridades de la Policía Municipal aseguran que están disponibles para proteger a los capitalinos.
Francisco Díaz Calidonio, director de este cuerpo policial, dijo que sus elementos harán todo lo que esté a su alcance para preservar el orden y la seguridad de los capitalinos.
“Ese día, igual que todos, cubriremos nuestras misiones, pero también dejamos cien policías municipales disponibles para atender cualquier eventualidad”, comentó.
El sacerdote Ovidio Rodríguez hizo un llamado a la población para que tome actitud de ciudadano y no se deje llevar por el “capricho de algunos que sólo quieren continuar en el poder. Sabemos que hay grupos pagados e inducidos para desestabilizar la paz; por ello pedimos a nuestra gente que no nos prestemos a ese juego insensato”, agregó.
Incentivó a tener fe en Dios, pues siempre hay una salida para cualquier crisis. “Necesitamos profetas que llenen de esperanza, valentía y aliento a nuestro acongojado pueblo”, exhortó.
Paralizan labores educativas
En el sistema educativo, decenas de maestros se vieron obligados a suspender todo tipo de actividad en la mayoría de los centros de enseñanza, especialmente por la tarde, ante la amenaza de disturbios en la capital.
La actividad educativa fue suspendida en un significativo número de escuelas y colegios de los sectores público y privado.
También en las universidades privadas se determinó suspender la labor académica, en algunos casos hasta el próximo lunes, por la crisis política en el país.
En la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Unah, la rectora Julieta Castellanos determinó suspender las actividades académicas en todo el país por la crisis política y recomendó a la comunidad universitaria que se mantenga alerta a los acontecimientos que se registran en el país.
El secretario de Educación, Marlon Brevé, dijo que las clases deben continuar de forma normal.
“El calendario no se debe detener. Los padres de familia son responsables de sus hijos y deben determinar si los mandan o no a los centros educativos”, dijo el funcionario, que también encabezó la manifestación.
Falta liderazgo político: Custodio
Destituir del cargo a Romeo Vásquez y aceptar la renuncia del ministro de la Defensa, Edmundo Orellana, es una situación que altera el orden de derecho propio de un Estado de derecho, según Ramón Custodio, comisionado nacional de Derechos Humanos.
“Esta Constitución de la República es la misma que invocábamos en los 80, los años de crisis de intolerancia política, pero desde el punto de vista político se le ha dicho al pueblo que la Constitución no es necesaria para seguir gobernando este país”. Aseguró que el participar en este tipo de actos promovidos desde Casa de Gobierno es constitutivo de delito de orden público, por lo que lo mejor es no participar en esos eventos. “Hay que dejarlos solos, no hay que asistir, pues lo que quieren es llevar al precipicio a este país”, denunció. “Lo que se necesita es techo, trabajo, tortilla y no demagogia”.
El camino es rectificar: Larach
La decisión de separar del cargo al general de división Romeo Vásquez Velásquez fue apresurada y se puede rectificar, según Emilio Larach, empresario.
“El presidente Zelaya lo puede lograr si se aparta de los que lo están engañando, pues todas las instituciones del Estado están diciéndole que el camino para mantener la paz es rectificar”, manifestó.
Se atrevió a recomendarle otras acciones en favor de mantener la ruta del desarrollo y el bienestar para los hondureños, pero antes se planteó dos interrogantes.
¿A quién beneficia esto?, meditó en su primer cuestionamiento. Su respuesta no tardó: “Al pueblo hondureño no, beneficia a personas muy poderosas interesadas aquí y en otros países para conseguir algo para ellos. Aún es tiempo de recapacitar y cambiar de opinión para todos, no sólo de un lado, para que esto se nivele”, dijo.
Debe cumplir las leyes: Ferrera
El coordinador del Consejo Nacional Anticorrupción, CNA, Juan Ferrera, le recordó al mandatario que debe acatar la promesa presidencial de cumplir y hacer cumplir las leyes. “El Presidente, como primer ciudadano del país, le está fallando a la nación, pues juró sobre esa Constitución cumplirla y hacerla cumplir”, dijo Ferrera. Cabe destacar que Zelaya, mientras anduvo en campaña, nunca cuestionó la Constitución ni habló de cambiar la forma de gobierno. El último año de gobierno dio un supuesto giro a la izquierda, aunque es común verlo a él y a sus ministros disfrutando de las bondades del capitalismo.
Según Ferrera, el país tiene suficientes problemas y necesidades para tratar de generar otros. “Es ahí donde el Presidente hace convocatorias al desorden y esto es lo que quisiéramos que cambiara. No puede convocar a la anarquía y al manejo desordenado de las cosas”.
